Palmera

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Palmera con Peñón

lunes, mayo 17

Mi padre a los 81 años

       



                                                       Mi padre a los 81 años

 
 Mi padre tenía siete años cuando estalló la guerra civil
entre jardines de palacios y  príncipe Carlos se crió
  En Aranjuez
al aire fresco  trepa que trepa por el puente viejo
de hierro forjado, trazado en arco
hasta llegar a lo más alto desplegar tus brazos
para saltar ligero al río Tajo.

En Aranjuez


  Paréntesis extraño donde los chavales
en vez de jugar con risas francas
se escondían tras un muro para ver
militares disparar contra milicianos
que no querían morir de bala...
mi padre guardó sonoros quejidos
de futuras noches atrapados en la memoria
y que él repetía en sueños
como si fuese el condenado

 Alto como un castaño de Indias

en Aranjuez

Te empeñaste en volar , preferías el cielo
a los menesteres de la tierra
huías de las lágrimas de tu madre
al monte más alto con alas delta
y te lanzabas seguro a planear sin motor
regresando alguna que otra vez
con chichones o moraduras, triunfante

En Aranjuez

Mi padre fue piloto de aviación
su única razón de vida más allá de la tierra,
voló más alla de lo que un hombre
pudo vislumbrar desde su voluntad
a través de senderos infinitos en el aire
diseñados en papel por maestros de la aereonáutica
pilotó aparatos de guerra, avionetas ,
dc-siete, dc-nueve, compañía Douglas
motores de hélices, motores de reactor

En Madrid


Me montó en la cabina de un boeing
de excursión a Nueva York
dormía yo confiada y segura detrás de ti
sentada ,  perpleja, atada por cinturones de metal
sorteando baches de cúmulos,
tormentas, relámpagos, rayos
como si fueran accidentes cotidianos en el asfalto


Te estrellaste alguna que otra vez
en el mismo lugar de Las Palmas
sin heridas, custodiando  firme el timón,
interruptores, torre de control,
con aplomo y firmeza
ileso tú,  la tripulación
pista de espuma, pasajeros intactos
Mi madre dolida  como si
el marido fuera a enfrentarse
 en cada vuelo al toro de lidia.


Partió una tarde de Navidad
mi padre, no había cuamplido aún  los cuarenta,
se marchó de casa, a sabiendas
y no volvió más
se acabó la gorra azul y el uniforme
en el colgador de la entrada
se terminó los domingos en el campo
en el río Tajo, los paseos de jardines de Palacio
los rumbos sin destino en avioneta
los viajes a cualquier rincón del mundo
canciones de los Beatles a dos voces
la tuya y la mía
para mí una traición

Comenzó pues mi exilio en una soledad a destiempo
 de un viaje sin alas hacia el abandono
sin consuelo posible
a pagar yo el pato por los que perdieron la cordura
nos estrellamos en una jauría familiar

 En Madrid

Papá, te he visitado tras años de evitar
nuestra presencia
has cumplido ochenta y un años
con glorias, homenajes, bandas,
medallas , platillos, boato...
Te han dado pasaporte para jubilarte del cielo

El tiempo se ha cernido sobre ti de golpe
abrupto, despiadado
caminas sin demasiado Norte
prescindible aquí en la tierra
ya no tienes ganas de nada
me miras derecho
mis ojos se reconocen en los tuyos
te quiero por lo que fuiste y no fuiste
por lo que me has dado o no me has dado

Papá, tengo miedo de
decirte adios
pero esta vez para siempre.
 En Altea

16 mayo 2010














1 comentario:

  1. Muy muy bonitas tods sigue adelante triunfaras gracias por ser como eres no cambies nunca.

    Belyquilla

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