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Palmera con Peñón

martes, noviembre 30

Decálogo para la Serenidad, Juan XXIII




Diseño Grafico por Gerard Paardekam

En español :

Decálogo de la serenidad (Juan XXIII)





· Sólo por hoy, trataré de vivir exclusivamente las doce horas  sin querer resolver el problema de mi vida de una vez.

· Sólo por hoy, tendré el máximo cuidado de mi aspecto; trataré de ser cortés; de no criticar a nadie ni pretender dirigir la vida a nadie, sino a mí mismo.

· Sólo por hoy, me adaptaré a las circunstancias, sin querer que las circunstancias se adapten a mis deseos.

· Sólo por hoy, dedicaré 30 minutos de mi tiempo a una buena lectura recordando que así como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, la buena lectura es necesaria para mi mente y espíritu.

· Sólo por hoy, haré una buena acción a favor de alguien que solamente yo sabré.

· Sólo por hoy, haré dos cosas que no sean de mi agrado y procuraré que nadie se entere.

· Sólo por hoy, seré feliz con la certeza de que  he  sido creado ser feliz.

· Sólo por hoy, haré un programa detallado. Quizás no lo cumpliré íntegramente, pero lo redactaré. Y me cuidaré de dos plagas, la prisa y la indecisión.

· Sólo por hoy, no tendré temores, no tendré miedo a disfrutar de lo que es bello y de creer en la bondad. Puedo hacer durante un día lo que me descorazonaría si pensase tener que hacerlo durante toda mi vida.







3 comentarios:

  1. Hermoso decálogo para una feliz existencia, para una idílica relación entre los humanos. Pero como todo lo bello y bueno, imposible.
    Este papa, recuerdo la simpatía que despertaba, lo bonachón que parecía, lo humano que fue.
    En mi casa (muy católicos siempre) este fue el preferido por todos.
    Te prometo, poner alguno de los apartados del decálogo a partir de mañana. No es broma. No todos, pero alguno lo pondré en marcha.
    Un besazo y desprendes cosas muy bellas.

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  2. Enhorabuena por el blog, me quedo leyendo por aquí...

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  3. Para mí, el Papa bueno y Pablo VI siguió su estela por igual.Tras la muerte de Juan Pablo el Breve, la cosa cambió.
    Este decálogo lo empezaron a utilizar en Proyecto Hombre, uno de los pocos lugares donde sacerdotes y monjas en concordancia con una orden de la Teología de la Liberación (más con el pueblo y los pobres) se dedica a rehabilitar personas intoxicadas por alcohol y drogas en general.Más adelante se comenzó a utilizar en los programas de los grupos de A.A. y Codependencias.
    Es uno de los lemas junto a otros que si se van integrando en la vida diaria, ayudan.
    Gracias Dani.Intento ser feliz cada día con pequeñas alegrías, eso es todo.
    Un abrazo y ya sabes, como decí Abraham Lincoln
    cada hombre es tan feliz como se propone.Que no te amargue la vida nada , ni nadie.

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