Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

jueves, enero 27

Siete días de Enero




   Película: Siete días de enero. Director: Juan Antonio Bardem. Actores (se pusieron por orden alfabético)
   J. Cervino, Antonio Benito, Manuel Angel Egea, Madeleine Robinson, Jaques François, Chema Muñoz, Begoña Valle, Enriqueta Carballeira , Jose Pedro Carrión, Juan Margallo...una servidora...Pilar Bardem, Paco Melgares...puffffffffffffffffffff eramos ciento y la madre, y se me van olvidando.


  


¿Cuánto tiempo hace de aquello? la friolera de treinta y un años. Les asesinaron a bocajarro.Iban a por Navarro , el ciudadano que llevaba la huelga  de transporte. Salió un momento del despacho de los abogados que defendían a los trabajadores y los enviados a matarle , esperaron un rato arriba , en el último piso del edificio.Se taparon las caras, bajaron dos o tres pisos , llamaron a la puerta y con las armas de fuego les descerrajaron sendos tiros a los siete letrados juntos y con las manos arriba.
 Dos años más tarde Juan Antonio Bardem me llamó para hacer una prueba , que fueron como diez, para interpretar a la pija , la niña de papa, la nena de un presidente que dirigía un grupo de extrema derecha, allá por el año 1976.
 En junio de 1979 comencé a rodar como Pilar en la película Siete días de Enero. Me ayudó mucho a componer el personaje uno de mis mejores profesores de interpretación, Jose Carlos Plaza e iniciaba así mi entrada en un cine político.Ya había hecho una colaboración coral con el TEI en El Puente, de Bardem con Alfredo Landa haciendo de hortera que se va a en moto a ligar a Marbella y se conciencia viendo manifestaciones e injusticias por la carretera.
  Por tanto, iba yo a hacer una niña de derechas en una película de izquierdas. Mi abuela me negó el saludo. Era una situación delicada , entonces. Epoca de transición aún y con una familia que no aprobaba mi desdicación a ser actriz y encima a trabajar en proyectos auspiciados por los rojos.
 Fue un rodaje lleno de pasión. Aún conservo la voz del maestro Juan, así le llamábamos todos, enérgica, fuerte, con una sonrisa de galán, cogiendo el megáfono: -Callénse, silencio, dejen trabajar.
 Y si las voces no se aplacaban: -¡Cago en diez que se callen! - con una voz, esta vez de aupa, de actor trágico, no en vano era hijo de grandes actores.
 Le importaba  mucho el clima de del rodaje y la historia que tenía en sus manos.Aún se pasa por televisión por estas fechas como homenaje a aquellos abogados sacrificados del partido comunista.
  Desde mi refugio, observo con orgullo, haber participado en dos películas de Bardem. Haber gozado de una suerte muy currada con compañeros que vivieron aquellos sucesos en la vida real , y actores que los vivímos en la realidad y en la pantalla, empezábamos a despuntar como buenos vocacionales junto a intérpretes eméritos de la Comedie Française.


  
 La canción de hace veinte años de Serrat viene muy a cuento de estos tiempos...

    Hoy, veintisiete de enero de 2011, cuando  los sindicatos han dicho que no piensan tragar  por las reformas laborales tan leoninas impuestas por los mercados financieros como precio a lo que nuestro gobierno ha de pagar por un supuesto rescate.Es decir , para que nos entendamos un poco, cuando nuestro gobierno no ha tenido el coraje de plantarse y buscar otras alternativas, como atajar de raíz el problema de la crisis en España, contando con la parte contratante que somos los votantes , si no doblándose a lo que la señora Merkel y el señor Sarkozy han dictado,  pego un respingo en el asiento. Mi corazón partío, observa que están vendiendo a trozos este país, a precios de saldo. Y mucha gente mira para otro lado, prefiere no enterarse, ni buscarse complicaciones, prefieren la mentalidad infundida a fuego del esclavo.
  O sea que aquí ya no se crea empleo por crear algo, construir algo en colaboración... No, aquí se crean empresas para ganar dinero rápido y llevármelo a mi casa.A costa de lo que ha sido el trabajo de millones de ciudadanos españoles durante muchos, muchos años.Unos derechos adquiridos ¿por qué han de arrancarlos los grandes financieros a pequeños empresarios, autónomos,  empresa familiares, trabajadores... ?
  Tenemos derecho al bienestar, a que nos traten con amabilidad, a la educación gratuita, a querernos, a disfrutar de lo bueno, a tener buenos sueldos, a trabajar siete horas al día, a reunirnos con los amigos, a dormir tranquilos, a opinar, a reír, a no tener miedo, a prosperar, a no mirar la calle y ver a las personas sin vida, sin saber que hacer, a decidir conjuntamente, a recitar, a no matarte corriendo para que no pienses, a hacer feliz a tu chica o a tu chico, a jugar, a la serenidad, a que no te desprecien, a ser dign@, a disfrutar de tu pensión, a jubilarte con júbilo, a no cargar las tintas con quien no es culpable de tu frustración o malestar...
 

 
  

2 comentarios:

  1. Que te voy a decir del suceso de Atocha… Sobre la película la recuerdo y te recuerdo a ti.
    Aun cuando he visto en tu blog ese trozo, se me ponen los pelos de punta, el alma me da un revuelco dentro y se me revuelve el estomago.
    De Serrat no puedo decir nada, y puedo decir todo pues es mu poeta y cantante favorito, es parte de mi inspiración primaria, casi por el escribí poesía, desde que era joven, le he admirado, seguido y envidiado (por su poesía).
    Te mando un enlace que voy a colocar en mi blog. Lo he tenido que ver en dos veces, como a la mitad lo he tenido que dejar, se me han saltado las lagrimas, no de tristeza, sino de rabia, de impotencia. Es una película documental sobre como funciona la economía mundial, de como es la globalización y todas esas cosas. Si uno tiene alma, si uno tiene vergüenza y entrañas después de verla no te quedas como antes. Marcara (Al que no la haya visto) un antes y un después.
    Ya me contaras.
    Enlace:

    Zeitgeist

    http://video.google.com/videoplay?docid=8971123609530146514#docid=1054801684673253617

    ResponderEliminar
  2. Sí, Dani, es un video tremebundo, el del enlace que me has puesto. Supongo que está todo ya desmenuzado, que sabemos lo que ocurre, pero estamos hechos a la idea de no hacer nada.

    ResponderEliminar