Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

martes, febrero 8

Como una guayaba se alza

 





Se oculta el sol mientras voy limando las aristas de mi carácter

la piel se expande como estrella de mar perezosa

y se fugan los recuerdos agrios  de  asperezas sostenidas

la mujer que ahora se alza nada busca del barroquismo de esta tierra

sinuosa , reptil

ni de hechizos de sacerdotes lisonjeros

no, se ha templado mi hábito repetido

acaricia mi ánimo aquél mundo de lapizlázuli

soy mujer que se abraza a la dulzura fresca de la fruta caribeña

que un día me cautivó en las islas del Yucatán frente a la Habana

me descubro honrada y sagrada muy léjos de líneas victorianas

sabrosa  guayaba que rezuma gotitas de sudor limpio de azúcar

has restañado mis lágrimas desencantadas de la guerra humana

para rescatarme y devolverme las redondeces de mis caderas

y amar de nuevo la vida entera, a los hombres que tallan con su ejemplo

la bestialidad de los monstruos sin faz ni entrañas

a querer a los hombres que se entregan sin resquicios de amargura

a la plaza de Tehrir

en son de paz , con devoción sin atisbos de fanatismo

a exigir lo que les han esquilmado con saña

hasta dejárles sin bendición de pan ni de especias

amo a esos niños , adolescentes adiestrados en el sosiego de la resistencia

como una guayaba encarnada, dulce, misteriosa, quieta

que resplandece cuando les observa en el tesón de un cambio

por las malas o por las buenas, nunca regulares

cada noche en la plaza, al grito del mohecin

pero no una guerra santa, una plantada de rostro con los tanques a su lado

para expulsar a los dictadores, carcomidos por la avaricia

de su apegado poder, ese que no tiene patria,

y mientras mi cuerpo , absuelto ya de gritones de papel

se despedeza con la llegada de una primavera revoltosa, sin sables de media luna

con hombres que volveran a la miel, a sus ocupaciones , a sus destrezas

a dejar huellas indelebles en otras lindes

a arrobar a mujeres como yo , que hemos visto demasiadas excusas

demasiados silencios cobardes, evasiones de miradas, de respuestas,

de porrazos en la cara, de ironías bochornosas, bulos, medrar y traicionar

expropiar sin compasión un mal trazado de siglos, sin compasión.

Mientras me peino este cabello nuevo de guayaba con  otras mujeres

que como yo amamos la vida sin restricciones puritanas.©
   

1 comentario:

  1. Impresionante, impresionante, impresionante. Te has explayado bien, ¿N0?
    Me alegro. Por ti, y por los que te leemos.
    Lo has escrito con tanta pasión, con tanto sufrido, con tantas ganas, con la mano guiada por tanta gente anónima y con tantas esperanzas, que lo necesitabas y lo necesitábamos.
    Te has vaciado de tanto acumulado, nos has llenado con tanto…
    Un abrazo y hay un pequeño regalo en mi blog.

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