Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

miércoles, marzo 30

Fragmento de Novela en recorrección.

ESTO ES UNA PEQUEÑA MUESTRA DE MI NOVELA. ESTUVO EN galeradas, iba  a ser publicada, pero la directora de la editorial, tras corregir con ella y darle el visto bueno...se echó para atrás.Publicar en papel  me fue fácil la primera vez.Mandé el borrador a Planeta con seudónimo y a los 30 días recibí la buena respuesta.
 Con esta novela, se supo mi nombre.No se si tiene algo que ver.A veces, tener cierto nombre,quizás, sea un obstáculo para que te editen.El mundo editorial lo desconozco, excepto el periodístico.
   Exhibo, por tanto, aquí, un fragmento de la misma que ando re-re-corrigiendo.



    Valencia,  Febrero 2002

Querido Ramón:

Intento escribirte una carta, no sé si para que me entiendas, para que me prestes toda la atención que creí no merecer durante los quince años que estuvimos casados o para demostrarte que sigo viva aún, a pesar de seguir amándote, en tu ausencia. Ya, ya sé que todo se supera y seguramente, me encuentre al final de un largo desierto, pues he comenzado a escuchar el rumor del agua de un oasis. Pero eso no significa que te haya olvidado y te haya guardado en un cajón de mi cabeza para evocarte muy remotamente. No, no es así. Aún te tengo demasiado presente en mi vida. Me apartan tan solo de ti el trabajo y un grupo de apoyo para personas que están en condiciones similares a las mías. Ignoro si va a interesarte que te hable de mi enfermedad y la tuya. Tú solías creer en el valor propio y en el tesón por más que luego te reventaran en mil pedazos. Pensabas, o al menos expresabas, que tú mismo eras o debías ocupar el lugar de Dios. Cuando te conocí hacía mucho que ya no creía en Dios , sin embargo, llegué a creer que me encontraba ante Él, tú mismo. Ya sabes, las mujeres, viendo dioses donde nunca los hubo.
Ahora tengo cuarenta y cinco años... Llevo con nuestro hijo una vida aburrida y apacible. Todo lo contrario a mis grandes sueños de adolescente.
Un abrazo
Victoria






Llegamos a Valencia una primavera , siete años atrás. Me resultó una ciudad tan luminosa o más que Madrid, pero sin árboles y muy húmeda.No entiendo porque en una tierra tan fértil no plantaron más árboles. A lo mejor, a causa de que prefieren invertir el agua en otros destinos mas costosos para los parroquianos. Es una ciudad destartalada como Madrid y con mucho ruido. Las mujeres de los barrios modestos salen a comprar en verano con batitas estampadas de flores amarillas, rojas y naranjas, por lo general de flores. Me recuerdan a las mujeres caribeñas.
El caso es que nos vinimos por lo de tu plaza como jefe de servicio en el hospital. Para entonces las cosas entre nosotros andaban muy revueltas. Yo sufría ataques de pánico, crisis de angustia alternadas con depresiones. Iba frita a pastillas. Pastillas para despejarme, pastillas para dormir, pastillas para cortar el llanto, litio para equilibrar los estados de ánimo. Sin embargo, las discusiones eran cada vez más dramáticas. Tú acudías a un psicoanalista y yo a otra, como mandan los cánones. Una vez a la semana nos atendía otro psicoanalista experto en terapias de pareja. Total que la factura ascendía a ciento cincuenta mil pesetas al mes, sin contar los desplazamientos, que en tu caso solían ser en taxi, porque lo del autobús no terminaba de agradarte. Decías que no deseabas contribuir al exceso de contaminación. Y conducía yo en todos los itinerarios familiares. No estoy cargando las tintas ¿Eh? Las cosas eran así y no hay retintín que valga. Tuve que pedir la baja indefinida por depresión en la redacción del programa donde trabajaba. Tenía un buen contrato por primera vez en mi vida y también muy buenas relaciones con la directora y el equipo técnico. Pero no me concentraba y me costaba un gran esfuerzo teclear en el ordenador. Al principio, creí que se trataba de agotamiento físico y me fui al médico de cabecera para que me recetara algún complejo vitamínico, pero me diagnosticó una depresión ansiosa mayor. ¡Qué gracia! La depresión era mayor y yo me sentía como una niña de cuatro años. Todo el mundo padecía depresión en los últimos tiempos, según él , con lo cual, lo mejor para salir del bache era tomar una sarta de pastillas.
Me atrincheré en el sofá y no sabía hacer otra cosa que compadecerme de mí misma, martirizarme y ver el futuro más cercano como el túnel de la bruja en las ferias. Las compañeras me llamaban para animarme, pero llegó un día que desconecté el teléfono porque cualquier voz me recordaba al ogro, aunque me trataran con dulzura. Me dio por qué todo el mundo andaba contra mí y no me comprendían. Nadie me quería. Una obsesión con que nadie me quería que para qué te cuento. Y en efecto, nadie me quería como yo deseaba que me quisieran y me atendieran. De cuando en vez, unos humos... unos ataques de rabia... que la emprendía contra cualquier objeto que estuviera a mano y lo destrozaba. Luego me arrepentía e intentaba reparar los pedazos esparcidos por el suelo. El niño aún era pequeño, pero a su regreso del colegio soltaba la mochila y con sus manos dibujaba una sonrisa en mi boca. Más bien la modelaba, pero apenas  despegaba los labios, la mueca se deshacía y volvía a su forma triste y amargada. Treinta y ocho años y amargada. Ese era el papel que no había diseñado para mí y sin embargo cada minuto que transcurría me hundía más y más en un pozo negro y sin fondo, muy distinto al de Alicia en el país de las maravillas. Sabía que hasta aquel momento, mi táctica había sido huir hacia el futuro. Siempre proyectando un futuro mejor sin querer detenerme en los problemas. Los evitaba solventándolos deprisa, corriendo., maldecía, juraba.Con chapucerías.
La clave residía en que ya no aguantaba más que me increparas y te levantaras de tu sillón gritándome mientras el psicoanalista no decía absolutamente nada. Por tanto, un día te comuniqué que hasta allí habíamos llegado ,que te buscaras a otra para gritarla.
Enseguida me culpaste de los chillidos ,una vez más ,y probablemente tuvieras razón ,en parte. A mí me gustaba pincharte en los últimos años.
Iba del sofá a la cama y de la cama al sofá. El poco tiempo que permanecías en casa me dabas caña para que saliera de mi modorra mental. Te alterabas enseguida ye inciabas una corte de insultos para hacerme reaccionar. Ya no reaccionaba. Carecía de fuerzas. Solamente era presa del miedo cuando amenazabas con volver a Valencia, ciudad donde yo no había residido nunca, excepto una semana en el 82, antes de fallas. Había venido a un seminario de comunicación audiovisual y me sobrecogieron los petardos y aquella mascletá que atronaba toda la ciudad y se alojaba en mi pecho haciéndolo temblar. Pensé que se trataba de un atentado más que de una fiesta popular.
A veces , necesitaba creerte y pensar que Madrid era una ciudad muy agobiante, llena de contaminación, de tráfico, de amigos a los que nunca ves y sólo hablas con ellos por teléfono, las prisas, las distancias, los precios desorbitados... Qué sé yo. La verdad es que tampoco teníamos tantos amigos, hartos quizá de nuestras trifulcas y se me ocurrió ,que a lo mejor, en Valencia, al ser tú más conocido y con prestigio, contendrías más tu carácter belicoso. Un día ya no quise salir de la cama y justo allí, en aquél instante, preparaste todos los planes para emigrar. Me había convertido en una zombie y tanto me daba postrarme en una cama en Madrid que en una de Valencia.

martes, marzo 29

Dos caladas, por favor.




      En el aereopuerto de Amsterdam o Skipol, han habilitado varias salas para fumadores.Por lo visto han pegado la queja tanto que esta vez, para mi agrado, pude darle dos caladas a mi puro miniwilde , de lo más natural salvaje que existe en marcas de tabaco cubano hecho en Holanda junto con otros pasajeros de diversas nacionalidades hambrientos de humo.No lo dejo del todo, no.Tengo un apaño amañado conmigo misma y no me apeo.El humo no traspasa mi garganta y después pago mi culpa con caminatas al aire libre.O algo de taichí sin espada, o sin abanico.Un taichí forma yang que aprendí de Pei-fan en los jardines del Turia, sin querer indagar más.Sin título, porque mi maestra china me dijo "Cuando tu saber formas, tu ya aprender".Con lo cual me quedé tranquila.
  Estoy algo contrariada.Sí.Me leí dos libros de Eduardo Mendoza, que siempre alegran mi vida , esté dondequiera que esté y aportan una riqueza de vocabulario inusitado a mi no tan grande de idem.Pero en estas que cuando aterrizo en Valencia, sin darle caladas al puro, cojo un taxi de regreso al hogar filial y el conductor me dice que hay una manifestación de órdago.Y que es de los catalanes de mierda.Pues ya estamos en la salsa , de nuevo.Unos sesentamil participantes.Contrariada por no estar informada del evento.
 Miro un poco las noticias y resulta que es contra la corrupción, supuestamente, en Valencia, por el partido reinante. Y además porque ya no tenemos TV3 que la han desenchufado.Que contrariedad.Y encima voy y leo que lo de Islandia , la revolución pacífica, la desmonta un blogero español que vive en Islandia.Vaya por Dios. Hoy en día todo el mundo es periodista, o corresponsal o bloguero. O sea, existes. Menos yo, que cuando le doy al chisme de estadísticas, me pone que consulte más tarde, porque no están actualizadas.No existo, me digo.
  Viene mi gata y se me enrosca en la pata con mordisquitos en el tobillo.Está en celo.Primavera. He de operarla. Existo.

domingo, marzo 27

Carta de ricos a pobres, desde EEUU





ESTA ES UNA CARTA de SCOOGLE, se la he birlado y es una broma, una suposición de misiva de los ricos a los pobres en esta nuestra era.Si tenéis traductor, que será lo más probable, creo que os divertiréis.







A note of appreciation from the rich


Let's be honest: you'll never win the lottery.

On the other hand, the chances are pretty good that

you'll slave away at some miserable job the rest of

your life. That's because you were in all likelihood born

into the wrong social class. Let's face it — you're a

member of the working caste. Sorry!

As a result, you don't have the education, upbringing,

connections, manners, appearance, and good taste to

ever become one of us. In fact, you'd probably need a

book the size of the yellow pages to list all the unfair

advantages we have over you. That's why we're so

relieved to know that you still continue to believe all

those silly fairy tales about "justice" and "equal opportunity" in America.

Of course, in a hierarchical social system like ours, there's never been much

room at the top to begin with. Besides, it's already occupied by us — and we

like it up here so much that we intend to keep it that way. But at least there's

usually someone lower in the social hierarchy you can feel superior to and

kick in the teeth once in a while. Even a lowly dishwasher can easily find

some poor slob further down in the pecking order to sneer and spit at. So be

thankful for migrant workers, prostitutes, and homeless street people.

Always remember that if everyone like you were economically secure and

socially privileged like us, there would be no one left to fill all those boring,

dangerous, low-paid jobs in our economy. And no one to fight our wars for us,

or blindly follow orders in our totalitarian corporate institutions. And certainly

no one to meekly go to their grave without having lived a full and creative life.

So please, keep up the good work!

You also probably don't have the same greedy, compulsive drive to possess

wealth, power, and prestige that we have. And even though you may

sincerely want to change the way you live, you're also afraid of the very

change you desire, thus keeping you and others like you in a nervous state of

limbo. So you go through life mechanically playing your assigned social role,

terrified what others would think should you ever dare to "break out of the

mold."

Naturally, we try to play you off against each other whenever it suits our

purposes: high-waged workers against low-waged, unionized against nonunionized,

Black against White, male against female, American workers

against Japanese against Mexican against.... We continually push your

wages down by invoking "foreign competition," "the law of supply and

demand," "national security," or "the bloated federal deficit." We throw you on

the unemployed scrap heap if you step out of line or jeopardize our profits.

And to give you an occasional break from the monotony of our daily economic

blackmail, we allow you to participate in our stage-managed electoral shell

games, better known to you ordinary folks as "elections." Happily, you haven't

a clue as to what's really happening — instead, you blame "Aliens," "Treehugging

Environmentalists," "Niggers," "Jews," Welfare Queens," and

countless others for your troubled situation.

We're also very pleased that many of you still embrace the "work ethic," even

though most jobs in our economy degrade the environment, undermine your

physical and emotional health, and basically suck your one and only life right

out of you. We obviously don't know much about work, but we're sure glad

you do!

Of course, life could be different. Society could be intelligently organized to

meet the real needs of the general population. You and others like you could

collectively fight to free yourselves from our domination. But you don't know

that. In fact, you can't even imagine that another way of life is possible.

And that's probably the greatest, most significant achievement of our system

— robbing you of your imagination, your creativity, your ability to think and act

for yourself.

So we'd truly like to thank you from the bottom of our heartless hearts. Your

loyal sacrifice makes possible our corrupt luxury; your work makes our

system work. Thanks so much for "knowing your place" — without even

knowing it!

jueves, marzo 24

Una joya para el Planeta

Estrella, ahora en el universo

Visita a San Sebastián          

Elizabeth Taylor en el festival de San Sebastián 1973



Una de mis favoritas.Desde nigna la seguía en el Hola.Inglesa emigrada. Dos oscars. Defensora y amiga comprometida de actores homosexuales. Superviviente a maridos, a hijos, enfermedades, y a sí misma. Actriz como la copa de un pino en ΅La gata sobre el tejado de Zinc¨ de Tenesse Williams. Reflejos en un ojo dorado" de John Houston, Quién teme a Virginia Woolf?  de Richard Brooks , junto a Richard Burton, en esta última quizás interpretando sus propias vidas y pasión.
 Con tantas enfermedades y operaciones se fue retirando de la escena cinematográfica, donde tampoco arriesgan mucho para contratar a las divinas una vez superados los 50 agnos. Pero se dedicó a combatir el SIDA desde que Rock Hudson, su amigo tuviera la valentía de confesar su enfermedad, y a defender siempre a su amigo Mickel Jackson de las acusaciones.Fue también la amiga íntima de Montgomery Clif.

  Una joya para la eternidad.Divina, actriz excelsa,menuda y bellisima y amiga implicada de sus amigos.

miércoles, marzo 23

LIBIA , otra guerra?







Eerdere evacuatiepoging zonder toestemming




China y los estados federales rusos han votado en contra de la intervención de la defensa de los estados de la OTAN contra la masacre en Libia.
  En las cortes del congreso , ayer,en Madrid personas de la tribuna del público gritaron :NO a la guerra, como antagno se hiciere con Irak.
  Se pretende , según lo que leo, proteger a la población civil de la masacre.
Estados Unidos, Inglaterra y Francia han votado a favor.Por tanto son cinco paises los que tienen el poder de decisión en asamblea sobre la intervención de la OTAN en Libia.
  Gadafi defiende su "reino" como un fantoche loco de los rebeldes.
Una guerra se vislumbra con dudosas intenciones.

Mientras tanto leo a un Zapatero  ambiguo, en cuanto al pago de las hipotecas por parte los ciudadanos que van a ser despojados de sus casas por falta del la cantidad total del inmueble, más el cincuenta por ciento de los intereses de la suma total , que  aplica el banco tras el embargo.Las matemáticas no son lo mío, y no se si me he explicado bien.Pero mientras se barrunta una guerra lejana de nuestras fronteras. En el estado espagnol continúa una recesión impuesta por las grandes financieras adscritas a los bancos.
   Zapatero asiente con la boca pequegna que no es muy justo cobrar al ciudadano hipotecado y sin fondos un cincuenta por ciento más de intereses.Pero hay que protejer al sistema sostenible financiero que es el que nos da de comer y al pobre ciudadano que invierte y deposita sus dineros en los bancos.
 Pues no me salen las cuentas. Porque a los bancos se les ha inyectado millones de euros y no se les pide, que yo sepa un desglose de cuentas y operaciones que nos han sumido en la pobreza.Ni tampoco que intereses.
 El sistema hipotecario en Alemania Holanda o Francia no cobra esa brutalidad de intereses al hipotecado.
  Pues vaya chollo que tenemos por estas lindes.
Por favor, miremos de vez en cuando hacia Islandia.A ver si se nos contagian algunos valores recuperados por ellos.

lunes, marzo 21

Fotos de Neetherlands, parte2

Un respiro al aire, fumando.Como en Espanja

Restaurante de Shiro, japonés.Dedicada Shiro-Dani

Canal al atardecer en Den Bosch.El pintor onírico.

Tras la verja el palacete

Estación del tren en Den Bosch

Detalle de un arco forjado en hierro.

El parque natural de Bies Bosch

Parque natural De Hoge Veluwe

 

THE NEETHERLANDS. FOTOGRAFIAS


  Comienzo del viaje.Los árboles aún desnudos sobre hierba verde.




Alambrada delimita la pradera y el lago.



El gato toma el sol en la puerta de la granja.



Maqueta desguazada en museo

Cerámica y barro sobre estante en el museo.
Paciendo tras la valla.
                           


La granja negra y teja.
La granja de piedra , contraventanas granate

Hierba y primeros brotes de primavera

Melena cobre ante tronco del árbol

picando gusanos antes de nadar

jueves, marzo 17

Maruja Torres, artículo sobre maestros

El fallecimiento del periodista Joaquim Ibarz ha sido objeto ya de sentidos recuerdos. En este artículo quiero reflejar su labor tomándola como símbolo de algo que el periodismo ha perdido: maestros. Desde que el concepto máster se impuso como escuela y, a la vez, como probable agencia de empleo, el término maestro se usa únicamente en los obituarios. Ya nadie aprende en las redacciones, y si lo hace es por su propia cuenta y, a menudo, amargas lecciones. Pero aquel hombre, aquella mujer que te devolvían lo que habías escrito y te exigían más, aquellos que te enseñaban cómo hacerlo, han desaparecido. Y no solo por muerte natural. No son rentables.
Joaquim Ibarz gozó de la deferencia de que sus empleadores reconocieran su valía y le mantuvieran en activo hasta el final. Se dan casos así. Conozco a algunos -me sobran dedos con una mano- que aún continúan trabajando pese a su edad, aunque no les sé en puestos de mando, sino ejerciendo corresponsalías.
    Maestros no quedan, aunque sobra gente que va dando lecciones sobre el periodismo del futuro, el futuro del periodismo, el periodismo sin futuro y el futuro sin periodismo. Ruido.
Me dan pena los jóvenes sin maestros, es decir, me dan pena los jóvenes. Y no solo en este oficio nuestro, sino en todos. Me da pena el actor que entra directamente a hacer el ganso en una teleserie y que no ha servido antes café a sus compañeros de compañía teatral. No hay maestros ni aprendizaje. No hay más que provecho inmediato.
Joaquim Ibarz, antes de cumplir su sueño de ser corresponsal en América Latina, fue jefe en varios sitios. Y no cometió un pecado mortal que hoy es rutina, un crimen habitual que permanece impune. Jamás malversó la inteligencia de aquellos que tenía a sus órdenes.

Naturaleza Ineducada

 


Naoto Kan
 foto de AFA. Primer ministro japonés.

Naturaleza Ineducada (Cultura de Guerra, recordando a Joan)


 Acobardada entre lo doméstico, plano
 noticias de terremotos, vendaváles,
traspasan mi piel, lastimada
y si ayer fué Hiroshima, mon amour
hoy es uranio esparcido, de otra ralea
nuevos  átomos criminales fugados de una central nuclear,
naturaleza que se impone , poderosa, descortés
sabia, magistral ,sobre millones de estrategias de hombres, errores,
ofuscados en su dominio de millones de asuntos a la vez.
 
Naturaleza que derrota la ciencia más exacta,
y coloca a los humanos indecentes en su lugar por unos días, nada más.
Magnana, se irá diluyendo en el café, en la tarea cotidiana,
otras hazagnas prodigiosas disiparan revoluciones de Libia,
disputas sin fruto, triviales, sordas de esta tierra espagnola.
 
No se rinde la avaricia nunca, hasta que la naturaleza
sin aviso previo, truena, relampaguea,
grita, ruge
y le recuerda al hombre sus fallos, que no quiere ver
hasta que ella se erige en cólera y le recuerda
lo diminuto que es por luchar contra ella,

desdegnando la alianza con ella. Virginia Mataix