Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

viernes, abril 29

Jorge Luis Borges, versos

Versos de Jorge Luis Borges sobre el Tango




http://students.brown.edu/INDY/archives/2005-03-10/images/borges.jpg



Gira en el hueco la amarilla rueda
de caballos y leones, y oigo el eco
de esos tangos de Arolas y de Greco
que yo he visto bailar en la vereda,
en un instante que hoy emerge aislado,
sin antes ni después, contra el olvido,
y que tiene el sabor de lo perdido,
de lo perdido y lo recuperado.

miércoles, abril 20

Sin tiempo hay amor

El tiempo es un invento
dentro del alma
el tiempo no existe
se piensan los minutos
entonces no se vive,
no se deja  una flotar,
ni escuchar lo que ahora es,
se teme escuchar
y se enreda uno en los pensamientos
el quehacer después
la tarea de mañana,
la de ayer
y así se va, contando de contínuo,
sin saborear la nada,
el vacío necesario,
de la nada,
así , la mente se apacigüa
y da lugar al amor
que no nace del pensar,
ni del tiempo,
si no del fondo del mar.

martes, abril 19

Bandera Negra, la foto perdida




 La encontré.En esta foto hacía un frío de perros, llovía. En el puerto de Bilbao. Alfredo Landa, Inmanol Arias y una servidora. El director ; Pedro Olea. 
 Una película que fue muy importante para mí, por inesperada: Bandera Negra. 1986.
  Fue rodada en Guinea Ecuatorial, Malabo, Bilbao y  Madrid.
Había  prestado la foto y nunca fue devuelta, pero la encontré por internet, que es como una especie de bazar, baúl de los recuerdos o pozo de los deseos...van apareciendo restos, pistas, objetos sentimentales que se perdieron en las  mudanzas, en el ir y venir, los trasiegos...y se vuelven a encontrar.

domingo, abril 17

Susanne Bier, entrevista

Susanne Bier





"Las películas europeas suelen ser oscuras, desoladas y deprimentes"


MARTA CABALLERO
Publicado el 26/02/2011



Con 'In a better world' la directora danesa se impone en la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa, a 'Biutiful', 'Canino', 'Outside the law' e 'Incendies'







Con su flamante Globo de Oro a la mejor película extranjera, la danesa In a better world ha logrado también el Oscar en una categoría por la que su directora, Sussane Bier, ya estuvo nominada en 2007 (Después de la boda). Cuando se realizó esta entrevista, en el marco del Festival de Cine Europeo de Sevilla, con cuyo premio se alzó, la cineasta veía muy lejos la posibilidad de conseguir la estatuilla, a pesar de que partía favorita por haber trabajado en Estados Unidos con películas como Cosas que perdimos en el fuego. Las quinielas no se equivocaron al dar por ganador a este drama familiar que transcurre entre un idílico pueblo danés y un campo de refugiados africano. El perdón y la venganza están a cada lado de la balanza en una película que, protagonizada por dos niños, profundiza en temas como el bullying y la fragilidad de la idílica sociedad europea.



PREGUNTA.- Dinamarca, esa sociedad avanzada, queda en un lugar muy pobre tras ver In a better world.

RESPUESTA.- Trabajé mucho sobre esa idea con Anders Thomas Jensen, el guionista. Discutimos sobre la fragilidad que encierra esa idea de sociedad idílica, preguntándonos quién era y dónde estaba el mayor enemigo de esa sociedad, y lo situamos en un niño, que simboliza la inocencia pura. Ese es el punto de partida.



P.- ¿Es la violencia en la infancia un problema importante en su país?

R.- No creo que Dinamarca sea una sociedad especialmente marcada por este problema, que es común a muchos países. Pero tampoco creo que este sea el gran tema de la película, que en realidad trata sobre la venganza. Pero el moving es uno de los factores que hace que alguien que no es realmente violento o malo se convierta en peligroso por culpa del dolor, porque se siente solo, fuera de juego... y por ello permite que ocurran cosas que en otra situación jamás habría consentido.



P.- ¿Ha querido trazar una parábola sobre la presencia de la violencia en la sociedad europea en general?

R.- No exactamente, pero en la película la violencia no es sólo un problema que afecta a los niños, también aparece entre los adultos, simplemente su apariencia es un poco distinta. En cierto modo, habla sobre cómo puedes convertirte en un terrorista, sobre cómo un niño pequeño puede pasar a ser eso. Y es interesante, porque siempre les damos a lo niños normas de lo que puede ser peligroso o malvado sin ser conscientes de lo cerca que está el mal de nosotros.



P.- ¿Tenía claro que para hablar de la venganza como sentimiento humano era importante mostrarla en dos sociedades opuestas como la africana y la europea?

R.- Sí, era importante tomar dos sociedades distintas. Una es la privilegiada y confortable y la otra es pobre y desolada. La película muestra que nuestros problemas son bastante semejantes, sólo tienen diferentes formas, pero en esencia son los mismos.



P.- ¿Cree que el moving es hoy una especie de nuevo subgénero cinematográfico?

R.- Lo cierto es que es un tema que ha estado ahí en numerosas ocasiones, en literatura y en cine. No sé, pienso en El señor de las moscas, de William Golding, por ejemplo. Pero hoy en día alcanza una dimensión mayor porque es más difícil proteger a nuestros niños. Los adultos sabemos hoy menos sobre ellos de lo que solíamos saber. Los niños tienen hoy acceso a cosas que nosotros desconocemos. Es complicado protegerlos y proteger la cercanía en las relaciones.



P.- In a better world es una película muy cruda a la que en cambio decidió darle un final feliz. ¿Por qué lo hizo?

R.- No es necesariamente un final feliz, pero sí uno esperanzador, hay una diferencia. Para la mayoría de los personajes de lo que se trata es de aprender a perdonar, de ver más allá. A mí no me gusta salir de la sala de cine con ganas de suicidarme, pero sí me gustan las historias que me hacen pensar. Parece que hubiera una tradición en Europa según la cual las películas tienen que ser a la fuerza oscuras, desoladas y deprimentes, es un misterio. Si tienes un tema importante que quieres mostrar al público no hay necesidad de hacerlo de esa forma, así sólo consigues asustar a los espectadores. Creo que el truco o, mejor, el desafío es ir contra esos tópicos, buscar una especie de mensaje o de sentido con el que el público pueda salir de la sala.



P.- Y en esta película, ¿cuál fue su mayor desafío como directora?

R.- Sin duda tener a dos niños como protagonistas. Pero también fue difícil conectar África y Dinamarca, y no simplemente Dinamarca, sino un pequeño y precioso pueblo. Se trataba de mostrar una localidad tipo que pudiera estar en cualquier parte del norte Europa frente un genérico campo de refugiados en África. Y reflejarlos el uno en el otro de una forma sutil, que no fuera obvia.



P.- El papel de Mikael Persbrandt ha sido muy aplaudido. He leído que usted ha confesado su querencia por retratar hombres con un lado femenino desarrollado.

R.- ¿Dije eso? No sé, puede que lo pensara hace un tiempo. Durante toda mi infancia tuve amigos varones, así que tengo una comprensión natural del mundo masculino. Y el guionista es también un hombre... nunca ha sido difícil para mí tratar con ellos. La cosa es que también suele identificarse el trabajo de las cineastas con historias relacionadas con mujeres y no es mi caso, para mí es natural dirigirlos a ellos y a ellas.



P.- La película está en las antípodas de sus comienzos como cineasta, cuando su trabajo se vinculaba al movimiento Dogma.

R.- Todas mis películas son diferentes. Hay dos tipos de artistas, los que quieren probarlo todo y los que se obsesionan con algo y sólo quieren profundizar en ello. Y yo siempre he sido de los primeros. No obstante, me interesan ciertas cosas, como la familia, que es un tema recurrente en mis películas. No quiero repetirme, cada vez que hago una película necesito sentir algo, dudar sobre si podré llevarla a cabo. In a better world es, de todas mis películas, la más interesada en la naturaleza y en el paisaje, porque consideré que era correcto para la historia. La belleza del paisaje contenía ese sentido idílico y frágil.



P.- ¿Sigue interesada en trabajar en Estados Unidos?

R.- Sí, mucho. Pero no porque sea cine americano, sino porque simplemente me interesa hacer películas y porque me siento muy feliz pudiéndolas dirigir. Allí me divertí mucho y me encantaría repetir.



P.- Entonces, sus ganas de trabajar en América, no tienen nada que ver con esa crítica a la oscuridad del cine europeo que comentaba antes.

R.- No, pero es verdad que el cine europeo parece querer llevar al público siempre hacia lo oscuro y lo triste. Me parece que ese tipo de cine es arrogante con el público, hay mucha soberbia cuando un director sólo se preocupa por su creación y no por sus espectadores. Yo creo en el cine como un verdadero mass media, de forma que si tienes una gran historia que contar el desafío está en llevarla a la mayor gente posible. No digo con esto que todas las películas tengan que estar dirigidas al gran público, pero tienes que afrontar ese desafío. La tendencia opuesta es arrogante y está demodé.



P.- ¿Qué director le parece que lucha bien contra esa tendencia a la soberbia?

R.- Steven Soderbergh, que desde Estados Unidos hace películas más europeas que las de las europeas y que al mismo tiempo sabe ser muy extremo y experimental sin dejar de pensar en el aspecto comercial de lo que hace, y a la vez se desafía a sí mismo. Ese es el tipo de cine que me interesa.

sábado, abril 16

En un mundo mejor





  "En un mundo mejor" película producida por  Lars Von Trier, de la escuela Dogma de Dinamarca y dirigida por una de las más `prestigiosas directoras de Dinamarca: Susane Bier.
 Es difícil conmover en estos tiempos algo robóticos, de desafecto , de cinismo, de revueltas de café, de rabias, ignorancia, reactiva, irreflexiva, de genio pronto, de tener la razón, de imponer, de revanchas...
 Esta película hace que a un@ se le salten las lágrimas y sonría  ante posturas cerriles y de capullez.
  Susane Bier es una directora que va a la médula de conflictos personales y sociales.Realizó una película para Hollywood y ha vuelto a su país natal para volver a dirigir " En un mundo mejor", con no demasiados medios, con actores de carne y hueso , con una Dinamarca aparentemente idílica, pero fría, un médico sueco que contagia no agresividad, no miedo, no orgullo, decisión, escucha, amor por su vocación, conocedor del comportamiento de machos bestias, y una zona de refugiados de guerra en Africa.
  Es una mirada de una mujer que da respuestas femeninas a una cultura de guerra, de orgullo, de la postura siempre fácil del dominio, de la lucha como forma de respuesta ante cualquier problema que presenta la vida cotidiana.El guión está escrito por un maestro.
 Construir.Y construir , siempre es más difícil y más largo que que destrozar.¿Aprenderemos?
  Esta peli ganó el oscar a la mejor película no estadounidense del 2010. Además de estar en la selección oficial del "Sundance"  y de ganar en el festival de Toronto. Es de las indispensables.

martes, abril 12

Soy de Islandia, soy de Egipto, soy de Túnez




 Soy  de Islandia, donde los ciudaanos han votado de nuevo un NO como un volcán contra el pago de la deuda de los depósitos bancarios ingleses y holandeses por parte de ellos.







Soy de Egipto, donde tienen a Mubarak en el Sur del País, porque quieren juzgarle, y donde cada día detienen a dos o tres de los que robó millones y millones de dólares a sus habitantes.





Soy de Túnez, donde salen tranquilos a la calle con propuestas de mejora para la ciudadanía.

lunes, abril 11

ISLANDIA o ¿El corralito de Europa?

 


Llevaba unas con dudas sobre el referendum en Islandia y porque La primera ministra y su gobierno estaban acongojados por el rotundo no de sus ciudadanos a pagar el rescate a los bancos. Quieren entrar en la Unión Europea .No entendía como un gobierno socialdemócrata y verde deseaba entrar en la U.E. con el descalabro de Portugal, Irlanda, Grecia...entonces Ángels Castells, economista humanista, ha despejado nubarrones de tormenta con respecto a esta Europa tan deshumanizada, dejando este artículo a modo de perlas nítidas sobre una carroña que huele cada día más pestilente. Lo firma Michael Hudson. Tienen su firma y su identidad al pié del artículo.




"Un combate epocal se desarrolla este fin de semana en Islandia. El sábado, 9 de abril, los islandeses votan en referéndum si someten o no a su econonomía a décadas de miseria, bancarrota y emigración forzosa de su fuerza laboral. Al menos, ese es el programa defendido por la actual coalición gobernante de Verdes y Socialdemócratas, que urgen a votar Sí al rescate del banco Icesave. Su política de rendición financiera se traga el cabildeo del Banco Central Europeo a favor de una desregulación neoliberal que llevó a la burbuja inmobiliaria y al endeudamiento apalancado, presentándola como si de una historia de éxitos se tratara, y no, como es el caso, de un proceso que ha terminado por llevar a Islandia a la servidumbre por deuda. La verdad es que se trató de un gigantesco fraude bancario, de una orgía de ventajistas que jugaban con información inerna privilegiada: los ejecutivos bancarios se prestaban el dinero a sí mismos, dejando una cáscara vacía: así, decían, funcionan los "mercados libres". Se recomendaba el endeudamiento como vía para hacerse rico. El precio que pagó Islandia fue un desplome del 70% del valor de sus viviendas (en un país en el que [como en España] los deudores hipotecarios son personalmente responsables de su deuda, cualquiera que llegue a ser el valor de la vivienda), un PIB en caída libre, un creciente desempleo, quiebras y desahucios.




Para poner el voto del sábado 9 en perspectiva, vale la pena ver qué cosas parecidas han ido pasando en el último año en toda Europa. Para no iniciados, durante ese año se ha popularizado un nuevo acrónimo,PIIGS, para referirse a Portugal, Irlanda, Italia y España.






Grecia



La erupción comenzó en Grecia. Una de las herencias del régimen de los coroneles fue la evasión fiscal de los ricos. Eso llevó a déficits presupuestarios, y los bancos de Wall Street ayudaron al gobierno [conservador griego] a esconder su deuda pública en una contabilidad basura de "libre empresa". Luego, los acreedores alemanes y franceses hicieron una fortuna elevando las tasas de interés que Grecia tenía que pagar por su acrecido riesgo crediticio.



Se le dijo a Grecia que tenía que levantar los ingresos fiscales con impuestos a los trabajadores y haciendo pagar más por los servicios públicos. Eso aumenta el coste de la vida y el coste de hacer negocios, quitando competitividad a la economía. La respuesta de manual neoliberal es ésta: hay que convertir a la economía toda en una enorme colección de puestos de peaje. La idea es atacar el empleo público rebajando los salarios de los funcionarios, a fin de presionar a la baja los salarios del sector privado, al tiempo que se recortan servicios sociales básicos y se eleva el coste de la vida introduciendo cargos de peaje en las autiovías y en otras infraestructuras básicas.



Los Tigres Bálticos fueron pioneros en eso, y deberían ser una advertencia para el resto de Europa. Letonia batió todas las marcas en 2008-09 cuando, plegándose a los dictados del Comisario europeo de economíaa y moneda, Joaquín Almunia, destruyó un 25% de su PIB y recortó los salarios públcos en un 30%. Letonia no recuperará los niveles precrisis de PIB que tenía en 2007 hasta por lo menos 2016: toda una década perdida, despilfarrada en una penitencia financiera resultante de haber creído en las fantasías neoliberales de que su burbuja inmobiliaria era una proceso prometedor de rebosante éxitos.



En otoño de 2009, el primer ministro socialista George Papandreu prometió en una cumbre de la UE que Grecia no quebraría por causa de un volumen de deuda de 298 mil millones de euros, pero advirtió: "Nosotros no hemos llegado al poder para desmantelar el Estado social. No serán los trabajadores asalariados quienes paguen por esta situación: ni congelaremos salarios ni, mucho menos, los recortaremos". Sin embargo, para eso es para lo que ahora mismo parecen servir los partidos socialistas y socialdemócratas: para apretar las tuercas hasta extremos a los que jamás podrían avilantarse los partidos conservadores. La deflación salarial ha de ir de la mano de la deflación de deuda y de los aumentos de impuestos, a fin de encoger las economías.



El programa de la UE y del FMI inspira la versión actual de los ·desórdenes inducidos por el FMI" en América Latina en los 70 y 80 del siglo pasado. Almunia, el verdugo de la economía letona, exigió unas "reformas" que pasaban por recortes en la asistencia sanitaria, en las pensiones y en el empleo público, "reformas" acompañadas de una proliferación de impuestos, gravámenes y peajes de carretera y en otras infraestructuras básicas.



La palabra "reforma" se ha convertido en un eufemismo para hablar de la jibarización del sector público y de la privatización de activos públicos, liquidados a precio de ganga en beneficio de los acreedores. Esa política inspiró en Grecia una rebelión de desobediencia civil –"yo no pago"— que terminó por convertirse en "un movimiento antiausteridad de alcance nacional. Los partidarios de ese movimiento se niegan a pagar los peajes de las autopistas; en Atenas, se suben sin billete al metro y a los autobuses para protestar contra un 'injusto' aumento del 40% en los viajes". (Kerin Hope, "Greeks adopt 'won't pay' attitude," Financial Times, 10 marzo 2011.) Ni que decir tiene, los policías simpatizan lo bastante con el movimiento, como para abstenerse de poner multas.



Un artículo aparecido en [el rotatiivo parisino] Le Monde acusó al plan de la UE y el FMI de "cabalgar por encima de las más elementales reglas de la democracia. De ponerse por obra ese plan, resultaría en un colpaso de la economía y de los ingresos de la gente sin precedentes en Europa desde los años 30. Salta igualmente a la vista la colusión entre los mercados, los bancos centrales y los gobiernos para hacer pagar a los pueblos la factura del capricho arbitrario del sistema".




Irlanda



Irlanda es la economía más golpeada de la Eurozona. El partido inveteradamente gobernante, el liberal Fianna Fail [en coalición con Los Verdes] aceptó en su día incorporar las pérdidas bancarias a la contabilidad pública, imponiendo lo que tiene el aspecto de convertirse en décadas de austeridad (y en la mayor emigración forzosa desde la Hambruna de la Patata, a mediados del siglo XIX). Los votantes respondieron echando del gobierno al partido liberal –que perdió dos tercios de sus escaños en el Parlamento— y haciendo desaparecer del panorama político al Partido Verde, mientras el principal partido opositor, el democristiano Fine Gael, prometía a finales del pasado noviembre renegociar un préstamo de rescate de la UE y el FMI por un montante de 115 mil millones de dólares y el correspondiente programa de austeridad.



Un editorial del Financial Times se refirió al paquete de rescate –un eufemismo para la destrucción financiera— como la degradación de una nación a la condición de "esclavitud escriturada". Los euroburócratas "pretenden que el contribuyente irlandés eche más dinero en los agujeros abiertos por los bancos privados. Como parte del rescate, Dublín tendrá que ir consumiendo un fondo de pensiones creado en los días en que Berlín y París estaban violando las reglas de Mastricht (…) mientras se sacraliza a los tenedores de bonos y las apresuradas liquidaciones de activos aumentan el riesgo de que pérdidas aún mayores sean cargadas sobre las espaldas del contribuyente". Lo único que auguran las promesas de la UE de renegociar el acuerdo son concesiones engañosas que no lograrán rescatar a los trabajadores y a la industria irlandeses de tener que pagar la factura de los préstamos temerariamente concedidos por la banca privada nacional. Las opciones de Irlanda, así pues, se reducen o a rechazar o a aceptar las exigencias de la Comisión Europea de "salvar la integridad de los banqueros" a expensas del trabajo y de la industria. La cosa recuerda la célebre sentencia de William Nassau Senior –el que sucedió a Malthus en la cátedra del East India College— cuando, informado de que en la Hambruna de la Patata habían muerto en Irlanda un millón de personas, repuso impertérrito: "No son suficientes". Ya se ve que la teoría económica basura de los neoliberales goza de un largo pedigrí.



Se ha alterado radicalmente la idea de la soberanía nacional, y aun el supuesto básico subyacente a toda la teoría política: la premisa de que los gobiernos actúan conforme al interés nacional.



Se calcula que los intereses servidos por el gobierno irlandés –por un monto de 10 mil millones de euros— absorverán el 80% de los ingresos fiscales recaudados por el gobierno en 2010. Eso está más allá de la capacidad de supervivencia de cualquier Estado o de cualquier economía. Significa que todo el crecimiento va a ir a parar, como tributo, a la UE por haber rescatado a temerarios banqueros alemanes, y de otros países, que ni siquiera se percataron del hecho aparantemente palmario de que las deudas que no se pueden pagar, nunca se pagan. El problema es que, mientras van percatándose de eso, las economíaas serán destruidas, los activos, aventados, el capital, esquilmado, y el trabajo, obligado a emigrar. Letonia es el emblema de todo eso, con un tercio de su población entre 20 y 40 años que ya ha emigrado o planea hacerlo en los próximos años.



La argentinización de Europa



La pesadilla de la UE es que los votantes puedan despertar como terminaron despertando los argentinos cuando se les anunció oficialmente que los consejos neoliberales que les habían venido dando los asesores estadounidenses y del FMI habían destruido la economíaa argentina. El pago de la deuda era imposible. Y llegados a ese punto, no tuvo Argentina demasuiadas dificultades para depreciar en un 70% el valor de la deuda contraida con acreedores extranjeros. Su economía está ahora en auge, precisamente porque, emancipada de sus cuervos financieros, vuelve a ser digna de crédito.



Algo muy parecido ocurrió en América Latina y otros países del Tercer Mundo luego de que México anunciara que no podría pagar su deuda exterior en 1982. Se produjo una oleada de quiebras, lo que generó negociaciones para la depreciación de la deuda, culminando con los bonos Brady. Los EEUU y otros acreedores calcularon con realismo lo que los deudores estaban en condiciones de pagar. Y substituyeron los viejos créditos bancarios, irresponsablemente concedidos, por nuevos bonos. Los EEUU y otros miembros del FMI consideraron todo un éxito esas depreciaciones.



Pero a Irlanda, Grecia e Islandia se les cuentan ahora historias terroríficas sobre lo que podría ocurrir, si sus gobiernos se negaran a cometer suicidio financiero. Se teme, claro, la rebelión de los deudores, lo que llevaría a la Eurozona a desmembrarse por la resistencia a que las economías financiarizadas entreguen durante años y años todo su excedente a los acreedores, sometiéndose a las exigencias bancarias de sacrificar toda una generación a la austeridad, el encogimiento y la emigración.



El referedum islandés y la pesadilla de la Comisión europea: la rebelión de los deudores



Y ese es el asunto que se dirime este sábado [9 de abril de 2011] en el referéndum islandés. Es la cuestión a la que se enfrenta el conjunto de los votantes europeos: ¿tienen las economías de nuestros días que sujetarse a los bancos y rescatarlos con recursos públicos de préstamos temerariamente concedidos? ¿O hay que purgar al sistema financiero para que, al revés, sirva a la economía y contribuya a elevar los niveles de vida, en vez de imponer austeridad?



Parece una ironía que los partidos socialistas (España, Grecia), el Partido Laborista británico y varios partidos socialdemócratas se hayan desplazado hacia el extremo probanquero derechista del espectro político, comprometiéndose a imponer una austeridad hostil al mundo del trabajo, no sólo en Europa, sino también en Nueva Zelanda (el emblema de las privatizaciones thatcheritas en los 90) y aun Australia. La política de reducción de los servicios sociales públicos y de apostar por las privatizaciones es diametralmente opuesta a sus posiciones de hace un siglo. ¿Cómo llegaron a divorciarse a tal punto de los trabajadores, sus originarios votantes? Diríase que su función actual es la de imponer cualesquiera políticas derechistas que los partidos conservadores no se avilantan a desarrollar: un poco como Obama, neutralizador de posibles alternativas del Partido Demócrata al cabiledeo Republicano a favor de políticas económicas à la Rubin [el célebre alto ejecutivo del banco privado Goldman Sachs que, como secreterio del Tesoro norteamericano, determinó toda la política económica de los gobiernos de Bill Clinton; T.].



¿Incauta credulidad? Puede que ése haya sido el caso en Rusia, cuyos dirigentes parecían tener poca idea de cómo defenderse de los destructivos consejos de los chicos de Harvard y de Jeffery Sachs. Pero hay algo menos incauto y más intencional en la política del Partido Laborista británico de pasar a Thatcher por la derecha en punto a privatización de ferrocarriles y otras infraestructuras económicas clave a través de su "Sociedad Público-Privado". Es la actitud que llevó a a Gordon Brown a esgrimir la amenaza de bloquear la entrada de Islandia en la UE, si los votantes islandeses se oponían a rescatar lo que no era sino el fracaso de la neoliberal agencia británica aseguradora de bancos a la hora de prevenir que los báncsters saquearan Icesave. El pasado fin de semana, medio millón de ciudadanos británicos marcharon por las calles de Londres protestando contra los anunciados recortes de servicios sociales, educación y transporte, así como contra los aumentos de impuestos destinados a pagar los rescates de Gordon Brown de bancos privados como el Northern Rock y el Royal Bank of Scottland. La carga la soportarán los trabajadores y la industria, no la clase financiera británica. El Daily Express, un diario de tirada nacional siempre dispuesto a lanzar campañas, está ahora desarrollando una ruidosa campaña para que el Reino Unido abandone la UE aduciendo sobre poco más o menos las mismas razones por las que hasta ahora se ha abstenido el país de entrar en la Eurozona monetaria.



¿Qué podrían razonablemente esperar Islandia y otros países deudores de pagar su deuda, especialmente en los tiempos que corren? El acuerdo propuesto daría a Gran Bretaña y a Holanda más de lo que les darían las directrices de la UE. Islandia tiene robustos argumentos jurídicos para plantarse. Las advertencias de los socialdemócratas y los verdes islandeses sobre la UE son tan exageradas, que le llevan a uno a maliciar si los diputados del Althing [el parlamento islandés] no estarán simplemente buscando evitar una investigación sobre lo que realmente ocurrió con los depósitos del Landbanki Icesave. La Oficina de Fraude británica se ha puesto últimamente más seria en la investigación de lo que ocurrió con el dinero, y ha empezado a detener a exdirectores. Vivimos tiempos realmente extraños, con un gobierno islandés [¡socialdemócrata y verde!] resignado a cargar la mala deuda de bancos privados en la contabilidad pública islandesa.



El problema es que, cuanto más encoja la economía de Islandia, tanto más imposible le resultará pagar la deuda externa. El gobierno islandés mendiga con desesperación la entrada en la UE, sin preguntarse siquiera qué coste tiene eso. El coste: se desplomaría la tasa de cambio de la corona islandesa, encogería la economíaa islandesa y los trabajadores jóvenes islandeses se verían forzados a emigrar en busca de puestos de trabajo y para evitar las quiebras y los desahucios resultantes de la sujeción a políticas de austeridad.



Nadie conoce realmente la profundidad del agujero. El gobierno islandés ni siquiera ha intentado realizar un análsis serio de riesgos. Lo que está claro es que la UE y el FMI han sido irresponsablemente optimistas. Cada informe estadístico nuevo resulta "sorprendente" e "inesperado". Sobre la base de las hipótesis de trabajo del FMI acerca de la evolución de la tasa de cambio de la corona islandesa hasta finales de 2009, por ejemplo, el personal del FMI hizo proyecciones, según las cuales la deuda exterior bruta sería del 160% del PIB. Para decirlo todo, añadieron que una ulterior depreciación de la tasa de cambio del 30% podría llegar a causar un aumento importante de aquella proporción de la deuda. Y eso es lo que ha ocurrido. En noviembre de 2008, el FMI avisó de que la deuda externa que había proyectado para fines de 2009 podría llegar a alcazar el 249% del PIB, un nivel que consideraba "claramente insostenible". Pero el actual nivel de la deuda ha sido estimado ya en el 260% del PIB islandés, y eso aun sin incluir, entre otras, la deuda de Icesave que el gobierno quiere asumir.



Los acreedores nada pierden impartiendo los consejos de la teoría económica basura. Se han mostrado muy dispuestos a alentar a las economías a destruirse a sí propias en el proceso de tratar de pagar: algo así como aplaudir a los trabajadores de las plantas nucleares por ir a apagar un incendio en medio de radiaciones. En el caso de Irlanda, la UE conminó a su gobierno [verdi-liberal] a responsabilizarse de préstamos bancarios privados que, al final, resultaron valer sólo un 30% (sí, un 30%: no es un erratum mecanográfico) del precio de mercado estimado. Dijo que eso podía hacerse ·fácilmente". El gobierno verdi-liberal aceptó. Consecuencia: la práctica desaparición del Partido Verde irlandés y, lo que es mucho más importante, la condena de la economía irlandesa a por lo menos dos décadas de miseria, emigración y bancarrota.



Lo que empeora el problema es que la deuda contraída en moneda extranjera no se paga a partir del PIB (cuyas transacciones se realizan en moneda nacional), sino a partir de los beneficios de la exportación más las ganancias resultantes de la liquidación de activos públicos comprados por inversores extranjeros. Para Islandia, la cuestión sería qué volumen de productos y servicios –y de recursos naturales y empresas— nacionales comprarían británicos y holandeses.



Se supone que es responsabilidad de los acreedores colaborar con los deudores y negociar los pagos en exportaciones. En vez de eso, los actuales acreedores se limitan a exigir a los gobiernos que vendan a precios de liquidación tierras, recursos minerales, infraestructuras básicas y monopolios naturales para pagar a los acreedores extranjeros. Esos activos resultan confiscados en lo que, en efecto, es un procedimiento pre-bancarrota. Los nuevos compradores, entonces, convierten la economía toda en una red de puestos de peaje, elevando las cargas de acceso al transporte, al servicio telefónico y a otros servicios privatizados.



Uno estaría tentado a pensar que la respuesta normal de un gobierno en estos casos de negociación de la deuda externa sería nombrar una comisión de expertos que evaluara la posición de la economía, a fin de ponderar la capacidad de pago de las deudas contraídas en el extranjero y de formular los términos de un acuerdo conforme a la propia capacidad de pago. Pero no ha habido tal cosa. El Althing [parlamento islandés] se ha limitado simplemente a aceptar las exigencias del Reino Unido y de Holanda sin la menor negociación. Ni siquiera ha levantado protesta por el hecho de que británicos y holandeses sigan adelantando las manijas del reloj de los intereses en las cargas que están exigiendo.



Votando NO en el referéndum del 9 de abril, lo que la población islandesa va a decir a los negociadores financieros de Europa es: "¡Buena jugada! Pero no estamos dispuestos a secundarla. Vuestro juego de acreedores se acabó. De ninguna nación puede esperarse que cometa suicidio financiero al estilo irlandés, plegándose a la depresión económica y obligando a una buena parte de su población trabajadora a emigrar, simplemente para compensar a depositantes de bancos por los crímenes o las negligencias de sus banqueros".



El incalificable papel jugado por las agencias de calificación del riesgo



Las agencias de calificación crediticia han tratado de apoyar los esfuerzos del Althing por amedrentar a la población islandesa para que vote "Sí". El pasado 23 de febrero, Moody's amenazaba: "si se rechaza el acuerdo, lo más probable es que rebajemos la calificación de Islandia hasta Ba1, o menos". Si los votantes aprobaran el acuerdo, en cambio, "lo más probable es que cambiáramos la actual calificación del gobierno en Baa3, de negativa a estable", a la vista de un probable "recorte en los restantes 1.100 millones de dólares comprometidos por los otros países nórdicos y probablemente también de un aplazamiento del programa del FMI para Islandia".



Tal vez no muchos islandeses se percatan de que las agencias de calificación son, en la práctica, lobistas de sus clientes, el sector financiero. Uno pensaría que perdieron definitivamente su reputación de honradez –no digamos de competencia— cuando calificaron con una triple AAA las hipotecas basura que desencadenaron la actual catástrofe financiera global. La explicación es que lo hicieron todo por dinero. No son más honradas que Arthur Andersen, la desaparecida compañía auditora que aprobó, como se recordará, la contabilidad basura de Enron.



La idea que yo me he forjado de las agencias de calificación la debo en no pequeña medida a la historia que me contó Dennis Kucinich de cuando era alcalde de Cleveland, Ohio. Los bancos y algunos de los principales clientes de éstos habían puesto los ojos en la privatización de la empresa pública de electricidad. Los privatizadores querían comprarla a crédito (con unos intereses fiscalmente deducibles, que privaban al gobierno de recaudar los correspondientes ingresos fiscales) y aumentar drásticamente los precios para poder pagar exorbitantes remuneraciones a sus ejecutivos, ultrajantes honorarios de suscripción del crédito a los bancos y unas bonitas compensaciones a las agencias de calificación. Los bancos le pidieron al alcalde Kucinich que les vendiera el banco municipal, prometiendo ayudarle a ser gobernador si traicionaba a su electorado.



Kucinich dijo "No". Asi que los bancos recurrieron a sus perros de presa, las agencias de calificación. Amenazaron éstas con degradar la calificación de Cleveland para que no pudiera mantener el equilibrio en los empréstitos normales que tenía con los bancos. Llegaron a decirle: "Suéltenos su compañía energética o le arruinaremos las finanzas de la ciudad".



Kuzinich volvió a negarse. Y los bancos cumplieron sus amenazas, pero el alcalde había salvado a la ciudad de ver esquilmados sus ingresos con cargas de privatización predatoria. A su debido tiempo, los votantes llevaron a Kucinich al Congreso, y terminó siendo un canditado a la presidencia.



Volviendo al problema de las agencias de calificación crediticia, ¿cómo puede llegar a creer nadie que aceptar pagar una deuda de monto impagable mejorará la calificación crediticia de Islandia? Los inversores han aprendido a depender de su propio sentido común al perder centenares de miles de millones de dólares por causa de las temerarias estimaciones de las agencias de calificación. Las agencias de calificación han conseguido eludir la persecución penal alegando que en la letra pequeña de sus contratos se dice que no hacen sino dar una "opinión", no un análisis realista en el que pudieran fundarse honradas responsabilidades profesionales.



La experiencia argentina debería servir aquí de modelo, al ilustrar cómo la significativa depreciación de la deuda exterior puede contribuir a aumentar, no a disminuir, la credibilidad de una economía. Y en lo atinente a posibles pleitos judiciales, recuérdese que uno de los axiomas básicos del Derecho Internacional Público es que ningún país soberano puede ser obligado a cometer suicidio financiero con medidas de austeridad financiera que lo pongan al borde del abismo de la emigración forzosa de sus trabajadores y el retroceso demográfico. Las naciones son entidades soberanas.



Islandia y Portugal, otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos



De modo que, tanto jurídica como moalmente, estaría mal que los ciudadanos islandeses tuvieran que emplear el resto de sus vidas en pagar unas deudas que, lejos de ser asunto suyo, deberían ser un asunto para dirimido entre la Oficina Británica del Fraude Financiero Grave y las agencias británicas de seguros bancarios. Lo que deciden los votos en el referédum islandés del 9 de abril es qué precio está dispuesta a pagar Islandia para entrar en la UE. En la práctica, y en la medida en que la Eurozona se enfrenta a una crisis generada por los deudores PIIGS, la cuestión es: ¿qué tipo de UE va a salir del actual conflicto entre acreedores y deudores? Hay miedo de que la Eurozona se desmembre en cualquier caso. Así que el actual gobierno socialdemócrata y verde islandés puede que esté buscando entrar como miembro de una realidad ilusoria, una realidad en proceso de desmembración, al menos si se mantiene en su actual extremismo neoliberal. Precisamente ayer (jueves, 7 de abril), un editorial del Financial Times comentaba esto que sigue a propósito de la prematura rendición de Portugal a las exigencias de la UE:



"Otro país de la Eurozona tumbado por sus bancos. A comienzos de esta semana, los bancos portugueses amenazaban con una ralentización de la compra de bonos, a menos que el gobierno custodio buscara ayudas financieras en otros países de la Unión Europea (…) Lisboa debería haberse mantenido firme en su posición (…) debería haberse resistido a las exigencias de los bancos: buscar un crédito-puente inmediato. (…) Al hacerlo tan fácil y prontamente, el gobierno se arriesga a aliernarse por entero a unos mercados alarmados. Y eso podria perjudicar el resultado de negociaciones persuasorias a más largo plazo.



"El gobierno custodio carece de la autoridad moral y de la autoridad política para determinar de esta forma el futuro de Portugal. No debería abandonar los mercados con tanta precipitación. Porque lo que eso podría significar en los meses venideros son intereses más altos en las emisiones de deuda pública, más altos, en cualquier caso, de lo que podría haber sido el caso si el gobierno no hubiera metido la mano tan pronto… El momento adecuado para optar a un rescate externo debería haber sido al final de un debate nacional."



Lo mismo debería valer para Islandia. Si observamos lo ocurrido durante el pasado año, diríase que la nación islandesa ha sido usada a modo de (cruel) experimento piscológico y político para ver cuánto está dispuesta a pagar una población, sin merecérselo, por lo que banqueros ventajistas han robado o se han prestado a sí mismos.



El actual gobierno socialdemócrata y verde islandés parece haberse desacoplado de lo que es bueno para los votantes y para la supervivencia misma de la economía de Islandia. Por eso desafía el axioma básico de toda ciencia social y de toda teoría económica, y es a saber: que las naciones actúan en su mejor interés propio. También es el axioma de la democracia: los electores se percatan de sus intereses y votan en consecuencia para elegir a representantes que apliquen políticas conformes a esos intereses. Para el politólogo, esto es toda una anomalía. ¿Cómo explicar que un parlamento nacional actúe en interés de acreedores británicos y holandeses, antes que en interés de su propio país, acusado de tener deudas que los votantes de otros países se han sacado de encima derribando precisamente a gobiernos dispuestos a hacerlas suyas?



Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire."

Traducción para www.sinpermiso.info: Mínima Estrella

sábado, abril 9

Carmen Martín Gaite, recita un poema suyo




  Carmen Martín Gaite. Retahilas, Nubosidad variable, El cuarto de Atras....también una de las guionistas de la serie Santa Teresa. Muchas veces la escuché recitar junto a Amancio Prada , con esa voz tan clara, pausada y llena de matices.
  He conseguido este video en youtube donde recita un poema suyo, vital, que me viene a cuento para seguir este camino tan deslavado y deslabazado.

JOSEFINA R. ALDECOA




  Murió .Tras un paréntesis, la vida, se fue. Elegante, exacta en la redacción de castellano, creadora de una enseñanza alejada de la educación "normalizada" de la época franquista, casi siempre con una sonrisa de oreja a oreja, leonesa, hija de maestra, directora del colegio Estilo en Madrid que seguía la corriente del Instituto libre de Enseñanza, donde las materia m ás importantes eran las humanistas y se alentaba a los alumnos a tener su propio criterio. Fue la mujer de Ignacio Aldecoa y este murió pronto.Se quedó con una niña, hoy seguidora de su madre y mantuvo diez años de silencio literario. Ella es la que más me gusta de aquella generación literaria de los cincuenta, la posguerra.Releer "mujeres de negro" me conecta con la sobriedad del léxico castellano y la sencillez de sus frases que me encienden las emociones, los pensamientos y la conmoción.Y también con un México del exilio,donde la neurósis del regreso pude aún vislumbrarla en los años ochenta unida a una exhuberancia del paisaje mezclada con el carácter indio, callado, orgulloso, apenitas demostrativo , apenitas emotivo, pero generoso.
  Josefina Rodriguez Aldecoa, sigo releyéndote, sigo descubriéndote y dejándome descubrir una amplitud de miras en la vida, como mujer.
 Tiene una percepción de la realidad que refleja en cada frase con una elegancia y sensibilidad exquisitas.

               

miércoles, abril 6

Missing

Missing. Música de VANGELIS. Película: dirigida por Costa Gavras con Jack Lemon y Sissy Spaceck.
" Un ciudadano estadounidense va a Chile para que le devuelvan el cadáver de su hijo , desaparecido durante los sucesos que llevaron a Salvador Allende a la muerte" Jack Lemon, contó en una entrevista meses después que su proceso durante la interpretación de su personaje fue paralela a la suya personal.No pudo dar crédito, hasta el final, la relación entre su país y los desaparecidos en un país latinoamericano.No hay más que ver su primera aparición y la última junto a Sissy Spaceck, abatidos.

domingo, abril 3

REACCIONA, Jose Luis Sampedro

  Es curioso, tras un bombardeo de virus sufridos ayer, que aparecen incrustrados en la pantalla de internet y bloquean el propio antivirus y la entrada a la red, con el único objetivo de sacarte los números de tu tarjeta de crédito...he recuperado, de momento, el sistema.El negocio, y el dinero...la bolsa o la vida.Sin entrañas, ni cuerpo, ni alma.Este es el siglo de los valores sucios.
 Sin embargo, existen ángeles humanos, que dan lo mejor de sí mismos para restañar un amanecer más puro.

JOSE LUIS SAMPEDRO (un sabio-ángel) es entrevistado por JUAN CRUZ (ángel-escritor), a propósito de un libro que sale a la venta : REACCIONA. Los textos están coordinados por ROSA MARÏA ARTAL (hada-lúcida-clara-sincerísima).



Sampedro se indigna y reacciona


El veterano escritor explica en dos libros las razones "del ocaso" de la sociedad

JUAN CRUZ - Madrid - 03/04/2011
José Luis Sampedro está indignado y reacciona. Para explicarlo, el escritor, nacido en 1917, prologó un librito de enorme éxito, ¡Indignaos! (Destino), del francés de origen alemán Stèphane Hessel, que nació aquel mismo año en Berlín, y ahora escribe al frente del libro Reacciona (Aguilar), que a su vez prologa su amigo Hessel.


     Hessel dice en este último libro, una especie de correspondencia española de su propia propuesta original: "Conscientes, implicados e indignados -como yo les he recomendado recientemente desde la atalaya de mi vida-, los autores de Reacciona, este compendio compacto, formulan muy interesantes proyectos de futuro junto a sus análisis de la situación presente, tan sombría".



¿Qué resorte ha movido a Sampedro, economista, escritor comprometido con su tiempo, académico, a expresar su indignación, a reclamar que la gente reacciona? El mensaje de Hessel, dice, "está dirigido principalmente a los jóvenes de un resistente luchador por la causa de los derechos humanos y las conquistas sociales logradas a lo largo del siglo pasado, en franco retroceso en estas primeras décadas del XXI".



De ese "ocaso de la sociedad" escribe Sampedro en Reacciona, el conjunto de escritos coordinado por la periodista Rosa María Artal, "iniciativa más completa y centrada en España", como indica el propio escritor. "Efectivamente", dice, "estoy indignado y reacciono ante la mentira reiterada de que la única salida posible de la crisis que se nos presenta sean las medidas neoliberales".



¿Qué hacer? "Como he dicho muchas veces, actualmente el dinero es la medida de todas las cosas, confundimos economía de mercado con sociedad de mercado, convirtiendo todo en mercancía hasta el punto de aceptar la corrupción, es decir, la compraventa de seres humanos como algo natural que se avala en las urnas. Educados en este ambiente y con la finalidad de ser competitivos, productivos e innovadores, es decir, de tratarnos unos a otros a empujones, es difícil mantener la dignidad si no es mediante la autoreeducación".



El autor de Conciencia del subdesarrollo y El río que nos lleva ha mantenido siempre una enorme fortaleza en su compromiso con la sociedad. Es como un junco, y ahora, además, se pone al frente de iniciativas en las que él mismo acentúa esa fortaleza. Pero, ¿ha habido momentos de flaqueza? "Depende de lo que se entienda por flaqueza. Momentos de dudas y vacilaciones los tenemos todos los pensantes, especialmente cuando nos encontramos frente a decisiones que también incumben a terceras personas, a nuestros seres queridos. En general, puedo decir que no siempre he estado seguro de qué hacer, pero siempre he sabido lo que no debo hacer".



Ahora lo que más preocupa en Europa es, sobre todo, cómo se hace la política. ¿Qué hacer, qué falta en la política? "Falla precisamente la política. Con la mal llamada globalización, los poderes políticos han abdicado de su función política a favor de los financieros, lo que ha conducido a unos déficits democráticos importantes y a la crisis. Dicho sea en plural porque la crisis financiera eclipsa en los medios las crisis alimentaria, energética, ecológica, es decir, se trata de una crisis del sistema". La situación suscita cada día indignaciones nuevas, como dice Hessel y como dice él. La guerra, el paro, la economía. ¿Qué sentimiento le produce ahora la contemplación de este paisaje? "La respuesta es clara. La humanidad ha avanzado mucho en tecnología, pero muy poco en sabiduría y humanismo".



¿Y él esperaba esta debacle? ¿Qué estado de ánimo le produce? "Pese a la idea interesadamente reiterada de que nadie podía prever la crisis actual, somos muchos los pensadores y economistas que llevábamos advirtiéndolo sin ser oídos o tildados, en el mejor de los casos, de demagogos trasnochados. Sin ser el más importante de ellos, a modo de ejemplo, podría recordar las críticas burlonas al ensayo divulgativo que bajo el título El mercado y la globalización publiqué en 2002, en el que se advertía en lenguaje claro y conciso de las consecuencias que traería la alegre globalización. Por no hablarle de Economía humanista, algo más que cifras, una selección de algunos artículos de economía escritos a lo largo de mi carrera, el primero de ellos fechado en 1947. Quien los haya leído difícilmente pensará que lo que se define como debacle me haya pillado por sorpresa. Mi estado de ánimo es pues la serena y al tiempo indignada mirada de quien ya vive apeado del mundo que le rodea, en la sala de espera que son los últimos años de la vida".



La energía con la que se indigna y reacciona desmiente, sin duda, esa consideración final con la que Sampedro subraya su presente estado de ánimo.





VIRUS técnico

 Cáspita. Estoy en un ciber de personas árabes. Ayer mientras andaba por internet se me cortó de cuajo y me apareció una advertencia de una tal MS removal que me decía que estaba infectada por muchos virus. Se me bloqueó internet.No puedo acceder a la red. Mi protector antivirus de Norton pude desinstalarlo, con ayuda telefónica de mi ángel del norte.Pero el interfecto MS rmoval me sigue apareciendo como un demonio y me bloquea la entrada a cualquier archivo o a internet.
  Una de dos, tendré que encontrar un buen técnico porque el que tenía tuvo que cerrar la tienda y era además de buen profesional, majísima persona, o que alguien de por estos lugares me envíe un mensaje con dirección de técnico fiable en Valencia que me elimine la avalancha de troyanos o bacterias-virus comiéndose la paella de carpetas y archivos.
  Bueno, pues eso, que es un portatil, windows XP. Y soy cero entendida en técnología, como Carlos de Inglaterra.Y además me inclino por la formación humanista.
 Un abrazo para tod@s.

sábado, abril 2

Zapatero , según Millás

Un día, hace ahora cuatro años, una persona muy cercana, mucho, al presidente me dijo:

-Te va a parecer una exageración, pero yo creo que a José Luis, a fondo, a fondo, no lo conoce ni Sonsoles.

Acaba pues de anunciar su retirada un hombre al que no conocemos. Entró como un enigma y se va como un enigma. Pero sabemos de él algunas cosas: por ejemplo, que es el primer presidente de izquierdas que ha gobernado este país desde la democracia; que le ha interesado más la política que el poder; que no ha sabido o no ha querido llevarse bien con los medios de comunicación (y que dio libertad a aquéllos a los que podía controlar (TVE); que durante sus mandatos se ha avanzado en temas de igualdad y derechos civiles más que en los últimos cien años; que es una rara mezcla de ingenuidad y astucia, de humildad y arrogancia; que al menos durante su primera legislatura se creía todo lo que decía; que es un feminista radical. Sabemos también que la derecha, a la que nadie ha irritado tanto como él, ha dicho que su capacidad para el Mal (con mayúsculas) carece de límites, que es un tontiloco, que sus formas suaves ocultan a un lobo sediento de sangre, que es un resentido, un simulador, un visceral con obsesiones políticamente inconfesables, que es un inconsistente, un tonto, un inútil, un bobo, un incapaz, un acomplejado, un cobarde, un prepotente, un mentiroso, un inestable, un desleal, un perezoso, un pardillo, un irresponsable, un revanchista, un débil, un arcángel, un sectario, un radical, un chisgarabís, un maniobrero, un indecente, un loco, un hooligan, un propagandista, un chapucero, un excéntrico, un disimulador, un estafador, un agitador, un fracasado, un triturador constitucional, un malabarista, un mendigo de treguas, un traidor a los muertos...

Sabemos que ha legislado a una velocidad de vértigo sobre lo visible, pero también sobre lo invisible: durante su primer mandato, por ejemplo, se suprimió la tartamudez como causa de exclusión en el acceso al empleo público, se incrementó en un 30% la inserción laboral de personas con discapacidad, se aprobó la ley que reconocía la lengua de signos (una antiquísima reivindicación del colectivo de sordos) y la asistencia gratuita a personas con discapacidad, sabemos que eliminó de la ley del divorcio la necesidad de que hubiera un culpable... Sabemos que cuando afirmaba que se proponía quitar el poder a los poderosos y entregárselo a los ciudadanos estaba convencido de que podría hacerlo.

Sabemos que le dolía de verdad el hecho de que los ciudadanos solo votasen cada cuatro años, mientras que los poderosos lo hicieran todos los días del año. Sabemos que al poco de llegar a La Moncloa dijo que su biografía estaba por llegar. Sabemos que tenía un lado visionario tan peligroso para él como para los contribuyentes. Sabemos que ese lado visionario fue el que le condujo a creer que estaba destinado a acabar del todo con ETA o a detener el avance de la crisis con solo ordenárselo. Sabemos que en septiembre de 2010 se reunió en Nueva York con los banqueros y los representantes de los fondos de inversión más importantes de EE UU para pedirles árnica. Sabemos que aquella reunión fue lo más parecido a la escena de un presidente constitucional solicitando clemencia ante un Gobierno de facto. Sabemos que a partir de entonces (aunque ya antes) Zapatero empezó a hacer todo lo contrario de aquello en lo que había creído. Sabemos que comenzó a gobernar sin convicción. Sabemos que si en ese momento hubiera dimitido, dejando que hicieran el trabajo sucio quienes creían en la necesidad (y en el placer) de ensuciarse, hoy sería un mito de la izquierda. Sabemos que el destino de todos nuestros presidentes es salir mal de La Moncloa. Sabemos que Zapatero creía que escaparía a ese destino. Ya sabemos que no.

Sabemos que dijo que no nos decepcionaría.

Sabemos que nos decepcionó (quizá que se decepcionó a sí mismo).

tulipanes


tulipanes en terraza mediterránea.