Palmera

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Palmera con Peñón

martes, julio 26

Holanda y Convenciones





   He viajado a menudo a la tierra de Flandes, los Paises Bajos. Fue en 1982 la primera vez que fuí allí con una compañía de Music-Hall que conocí en España.Recorrí Amsterdam, Maastrich, Breda, donde se rindieron los españoles ante los holandeses por la guerra. Entonces, me sorprendió la convivencia pacífica entre muchas etnias, sobre todo de colonias como Surinam, Indonesia, donde las tradiciones familiares y ceremonias sociales son eternas. Confieso que soy poco convencional o nada convencional.Y en cuanto a las celebraciones de cumpleaños, bodas, bautizos y demás eventos, no suelo acudir desde hace un siglo.Me gustan los rituales cuando son sagrados y tienen un significado más allá de la compra de regalos, hartarse a comer, beber alcohol e intercambiar unas cuantas frases de protocolo familiar.
   Creo en el juego en contra de la  "normativa social burguesa". En inventarse algo nuevo para disfrutar de la compañía de las personas que quieres. Del ritual monótono y aburrido propio de algunas religiones huyo.
  A menudo, he chocado con algunas personas holandesas por la insistencia de celebraciones familiares a las cuales no me apetecía ir.Las respeto, pero que me respeten a mí que no las comparta.No impongo a mi familia, no impongo sus celebraciones.
     Sin embargo, me gustan las flores esparcidas en la yerba durante la primavera en Holanda, los árboles, enormes, las hayas con sus recovecos, como la expuesta en la cabecera de este blog. Y allí se respira tranquilidad, en los pueblos pequeños. La lluvia fina o gruesa casi constante la añoro durante el verano hirviente de Valencia.  Las granjas con las vacas que me infunden serenidad.Todo previsible por la organización exquisita de las aguas y el paisaje. Personas siempre hacendosas, que cultivan su jardín, que te sonríen con amabilidad en la calle, personas con la mente abierta, mi querida Cathy, algunas brujas cizañosas,  mi pintora favorita Nicolette, el buen Frans , con un sentido del humor envidiable a sus 82 años.
   Mañana iba a viajar a Amsterdam. El orgullo, los nervios , los malosentendidos y las convenciones familiares, veneno exquisito para tumbar una relación, han detenido mi viaje. Hoy el aire cambia .Un aire templado de Levante me invita a elegir otro destino, más en concordancia con lo que a mí me gusta.
 Feliz verano a tod@s.
  

1 comentario:

  1. Hoy mismo una amiga mía de Asturias ha colgado un poema sobre las cosas que nos trae y se lleva el viento. Y ahora al entrar en tu blog, veo tu escrito y sobre el final dices que un aire, un viento de levante te lleva a otro destino, mas acorde a lo que te gusta. Ya sabes como pienso. Sólo (sin conocer nada de lo que ese viento te aparta) te puedo decir que, confíes en ese aire que te mueve, que te dejes llevar por él hasta donde con suavidad te deje caer. Nunca algo tan limpio y transparente, capaz de atravesarnos y llevarse con el lo sucio, impuro y gris de dentro de nosotros, te podría llevar a algún sitio que no te guste, a un sitio donde te sientas bien contigo misma. que no te dirija, él, que no te arrastre, déjate balancear y acompáñale en su dirección, que es todo lo contrario a dejarse arrastrar. Pues, al fin y al cabo ¿qué mas da que te arrastre el viento o las tradiciones o convencionalismos? Al final uno se siente igual de arrastrado, abandonado y solo.
    Vuela libre Virginia con el viento o sin él, pero vuela.
    Un abrazo Amiga.

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