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lunes, octubre 24

No llega el mes, Artículo en Levante


No llega el mes

Virginia Mataix

 05:30  
Leía el cartel pegado a la pared de un establecimiento y en estas,  se me acerca el dueño de la papelería y me suelta irónico, que vaya pretenciosos estos del 15M con ser globales en la protesta del 15O. Le exhibo una de mis mejores sonrisas y examino mis motivos para sumarme. La dignidad, eso, es lo primero que nace de mis entrañas. En Valencia el aire está pesado, aún así me pondré las zapatillas anatómicas. Una riada de jóvenes, mayores, niños, papás en bici, familias, me animan festivos a unirme. Son los de Algirós. Intento ayudar a sujetar una pancarta contra la privatización de la sanidad, que pesa lo suyo, pero en seguida, dos chavalotas fuertes y un maestro jubilado se prestan a colaborar en la tarea. Un exsargento portugués lleva un cartel que reza «O povo unido...» , está contento porque los militares en Portugal han rehusado cargar contra la gente indignada. Eso es lo que sucedió en la revolución de los claveles en 1974, sostiene el ex militar.
A la altura de Viveros se une otra columna del barrio de Benimaclet. Una mujer va recordándonos con megáfono que nada de insultar a nadie, que marchemos en paz. Al llegar a un semáforo en rojo el guardia nos sonríe y nos hace parar. Le aplaudimos. A la altura de la plaza de toros casi no podemos avanzar. Alguien comenta que está siendo una explosión global con éxito. Estoy muy contenta —me confiesa una mujer—mi marido y mis hijos me han dicho que no me acompañaban, porque total para cuatro tontas que van a ir... ¡Anda! eso mismo me han dicho los míos —añade otra ama de casa (supongo)—?y que total ¿para qué?, si además de rancias no vais a conseguir ná de ná. ¡Habráse visto qué aburrimiento de maridos!, apalancados todos en el sofá.
Una música de dulzainas, gaitas, tambores y armónicas anima la concentración. Son más de las seis y aún no avanzamos ni un paso en la plaza de San Agustín. Me escapo a por agua a una cafetería próxima y me cruzo con una representación de una comunidad budista con cartel incluido: «Ampliando conciencias». Leo otro: «Ni cara A, ni cara B, cambiemos el disco». El bar está de bote en bote. En la Plaza de Ayuntamiento juegan a correr hacia los bancos: «¡A por ellos!». Me he colado en una fila de policías locales de paisano. Está fino este gremio también.
Esperemos que no mengüen más los salarios, como han hecho en Portugal, que hasta los pensionistas se quedarán sin extraordinaria de Navidad. Jolines, que me vuelvo a casa muy contenta. Que esto va en serio. Los pies al jerez y leyendo la última pegatina: «No llega el mes al final del sueldo».

3 comentarios:

  1. ¿Qué se podría hacer para concienciar a las masas perjudicadas en todo problema? No hago otra cosa más que discurrir, meditar en este problema. ¿Qué melodía tocar para qué al contrario que en el cuento de Hámelin las ratas en vez de perseguir a “uno” con una flauta, se lo coman?
    Qué retorica usar para hacer ver a un ciego, que si se sienta en la vía del tren, al final lo arroyara éste?
    Te juro Virginia, que no lo sé. No lo veo.
    España es un país de sangre y arena y, aunque prohíban los toros, lo seguiremos siendo, pero, como la mayoría de las veces, entre hermanos, entre colores estúpidos —que juntos, se complementan y forman el violeta, color sagrado— y entre nosotros los únicos perjudicados. Contra ellos, los culpables… nada.
    Buen articulo Virginia. Como siempre, infatigable e insurgente. ¡Bravo por ti!

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  2. Muy buen artículo, Virgina. Y amigo ShiroDani... ¿cómo?. Creo que hay tres conceptos claves, los tres con "S"; Sinergia ("en la calle codo a codo somos mucho más que dos"), Solidaridad (para que las sangrantes diferencias se AMORtigüen) y Sueños (porque como dice Aute, "quien no tenga SUEÑOS, que se disponga a tener DUEÑOS"). Saludos.

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  3. Gracias.A pesar de la poda que han tenido que hacer al artículo , porque no cabía.
    Creo que las soluciones irán llegando a través de los grupos de barrios, debatiendo, consensuando y actuando. hay letra chica en los medios que no se leen, como por ejemplo lo de Grecia, donde al final les van a terminar condonando la deuda...gracias a la persistencia y lucha del pueblo griego y dale que te pego a las huelgas. Y por supuesto si el señor Lula da Silva fuera más seguido y leído, nos daríamos cuenta de la prédica tan hermosa que dio el pasado domingo en el consejo europeo. La señora Merckel, un día dejará de ser la que quiso arruinar a Europa recapitalizando a los bancos. Pasa, que hace falta tiempo.

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