Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

sábado, enero 28

Curiosa foto, Canción de Cuna,

Una de esas fotos de rodaje que me gustan. "Canción de cuna" de Jose Luis Garci en 1994 .Sin maquillaje.Como a mí me gustaba.Mis compañeras de rodaje: Maria  Massip, Fiorella Faltoyano, Amparo Larrañaga, Maribel Verdú, María Luisa Ponte y Diana peñalver, con las colaboraciones especiales de Alfredo landa y Carmelo Gómez. El diseño de los hábitos fue de la dos veces ganadora de un Oscar, Ivonne Blake.Quiso diseñar un hábito que recordara a su también película como Figurinista "Robin y Marian".




Y esta otra pertenece a la carátula de la serie Santa Teresa de Avila. También de monja, diferente hábito , porque esta era la orden de las carmelitas.Soy la del extremo derecho, Patricia Adriani y Paco Rabal , al centro, y Toni Isbert , extremo izquierda.

Emigrar por la tozudez, artículo Levante


 Mientras escribía este artículo me inspiré en un artículo del maestro , catedrático de esconomía Viçens Navarro sobre la importancia de la gestión pública.

pic.twitter.com/CkUpk15X
 Por el juez Garzón, manifestación 28 enero 2012 en Madrid


Emigrar por la tozudez

 05:30  

Virginia Mataix

En la consulta del centro de salud de mi zona charlo de los recortes con don Ramón, mi médico, al tiempo que teclea en el ordenador las recetas de genéricos y se pelea con la impresora. Casi siempre terminamos enzarzados con el ordenador , vea usted, como si fuera a replicarnos. Somos algo neandertales en estos tiempos modernos en los que uno tiene que realizar cuarenta tareas a la vez sin tener porqué. Creo que a este fenómeno lo llamaba un sociólogo «la macdonalización de la sociedad»: es decir, haga usted la faena de varios pringaos sin salario, como si fuera lo más divertido, y nos ahorra una buena pasta en contratación.
Volviendo a don Ramón, no sabe qué va a pasar dentro de seis meses con la que ha sido nuestra mejor medicina pública del mundo. Presiente que lo peor está por llegar. «Nos irán acogotando, acogotando y se privatizará». «Si me pongo enfermo, no me sustituirá nadie, tendrá que atender a mis pacientes uno que esté fijo aquí, y cuando me jubile no pondrán a otro». «¿Sabe usted inglés, don Ramón?», inquiero desasosegada. «No, ni ganas. Mis hijas, sí. Han emigrado a Inglaterra las dos. Una es enfermera oncóloga y la otra es médica, terminando la especialidad. Allí hay trabajo seguro para cualificados y no cualificados. Así que, cuando disponemos de unas vacaciones, vamos a visitarlas», me explica.
¡Qué tozudez de la derecha!, empecinados en creer que lo público no da beneficios y lo privado sí. Es uno de los dogmas inamovibles del capitalismo más duro. Otro de ellos es que si una empresa privada se hunde, hay que dejar que se colapse, permitiendo que las fuerzas del mercado actúen con toda libertad. Sólo en el caso de que la empresa sea muy grande se permitiría darle ayuda pública. La terquedad de nuestros gobernantes supera a la escucha de economistas, sociólogos y políticos (muchos premios Nobel no capitalistas) que sí sabrían corregir y orientar la catástrofe económica. Pero puede más la ideología neocapitalista con sus dogmas que un país hundido, desolado, desierto y con los valores invertidos.
Sin embargo, leo en The Washington Post que los republicanos se negaban a nacionalizar las empresas más emblemáticas de Estados Unidos: la General Motors  y Chrysler, cuando entró en bancarrota en 2008. El Gobierno federal, no obstante, intervino comprando acciones de dichas empresas y dándole así más control en la dirección al Gobierno, a lo público. En contra de todos los pronósticos terroríficos de los republicanos, al día de hoy la General Motors ha tenido unos beneficios de 2.500 millones netos y ha pagado el préstamo público. Cuando quebró debía 4.300. No hubo despidos masivos. Los que se produjeron, fueron pactados con los sindicatos y sólo fue renovada en su totalidad la dirección de las empresas por una estatal. Nadie tuvo que emigrar por terquedad. Hoy, la  exitosa General Motors no quiere ser vendida a la empresa privada. De momento, estudian el modelo de funcionamiento de la Cooperativa Mondragón

J. Edgar, de Clint Eastwood





 Hoy, tras la salida ayer a la manifestación y aún convaleciente de esta gripe de enero, febril aún, me he abrigado hasta las cejas y me he ido a ver la última película de Clint Eastwood,  "J. Edgar", el hombre corpulento que dirigió la Oficina Federal de Investigación de los Estados Unidos desde los años veinte hasta entrados los setenta.Esta vez este incansable director se ha centrado en una persona que tuvo casi más poder que los propios presidentes de la nación.Leonardo Di Caprio interpreta a un hombre influenciado por la madre puritana (Judy Dench) que deposita las expectativas en un hijo inseguro e introvertido para que no sea como el padre , hundido por el tabaco.Presenta a un profesional obsesionado contra el comunismo y el racismo que desea controlar a cada persona americana  y que cuida su imagen como si fuera una estrella de Hollywood. es un personaje antipático que no se permite caer excepto muy al final de su vida.Como toda película de Eastwood el montaje gira en torno a primerísimos planos, plano medio y pocos generales.Suele seguir con la cámara a sus personajes. La obra de maquillaje y vestuario es de relojería.Juega con los cincuenta años que abarca la historia saltándose la cronología.Juega con el presente pasado y futuro a colación de un recuerdo de una entrevista con un colaborador o con una escucha de una grabación.
  El tratamiento que da Eastwood a las relaciones más importantes de la vida de Edgar es la pista contínua para entender a este obsesivo del control y del poder para salvaguardar a USA de los delincuentes, comunistas y rebeldes como Martin Luther King, al que repudia incluso por recibir el Nobel de la Paz , augurando en el film su desaparición.

jueves, enero 26

Valencia grita contra la corrupción


foto: el país.

   Valencia 26 de enero de 2012 a las 19,00 de la tarde.

  Una riada de personas avanzaba desde la Plaza de San Agustín en Valencia capital.Hoy jueves 26 de enero se celebraba la segunda manifestación contra los recortes del Consell, en especial a la Sanidad Pública y a la enseñanza.El PSOE e IU estaban allí. Los sindicatos de CCOO UGT USO CGT e Intersindical convocaban a los afectad@s por las tijeras que dejan sin calefacción en las aulas de nanos o sin pagar a la asociación de enfermos mentales o drogadicción desde hace 12 meses.Los currantes de la sanidad estaban allí en caminando con sus batas blancas o con escapularios que llevaban la cara de Rajoy con la aureola de santo y rezando abajo: " 2012 año mariano". He visto a casi todo el personal del Hospital Clínico con silbatos y pancartas.
 En un punto del recorrido frente a un edificio de casas "bien" han empezado los gritos apoyados por el redoble de los tambores: "Camps culpable, culpable" "Chorizo, ladrón" "devolvednos el dinero de los paraisos fiscales ".
Y ya no se ha parado de gritar contra Camps hasta el final del recorrido en la Plaza de la catedral.
 Ayer miércoles el jurado popular había declarado no culpable al ex president de la Comunitat Valenciana Francisco Camps (5 contra 4) de los delitos de cohecho en el caso de los trajes, emparentado  con  el caso Gürtel.
 Existe una hartura y cabreo generalizado por lo que suena a "cachondeo " de la clase política en el poder hacia la sociedad civil.Esto empieza a estallar.Y además , la Comunidad Valenciana está al mismo nivel que Grecia.Está siendo rescatada y por tanto el Govern , tras haber despilfarrado por encima de sus posibilidades (no por las nuestras) exige  unas medidas draconianas a quien nada tuvo que ver con ese dispendio.

domingo, enero 22

Abogados de Atocha,35 aniversario de la matanza




  Allá por el año 75 acudía a los seminarios de marxismo en la calle Atocha 55 de Madrid, en el despacho de los abogados laboralistas. Recuerdo una noche fría de enero en 1977, andando a prisa por la calle Alberto Aguilera, de regreso a casa  desde la facultad de la Complutense. Mis compañeros de piso, parte actores del TEI y parte estudiantes de Filosofía e Historia, me habían advertido que tuviera cuidado pues se anunciaba una "noche de cuchillos largos" por parte de la extrema derecha y  Fuerza Nueva . En una esquina de el Corte Inglés un grupo de jóvenes con banderas españolas y cadenas debieron advertir mi pinta de estudiante con abrigo hasta los pies y melena enmarañada , impropio de una niña "bien" y me obligaron a cantar "Cara al Sol" con el brazo en alto. Solo me sabía dos estrofas, que me salvaron, no se de que, porque no había cometido ningún delito, salvo venir de la facultad.
Tenían tanta prisa que se largaron calle  Princesa abajo y yo hacia el piso de aquiler de la calle Santa Cruz de Marcenado. Era lo normal en aquella época.
  Al día siguiente 24 de enero de 1977, habían acribillado a los abogados de la calle Atocha.Sobrevivieron cuatro.Cinco murieron.Hubieron más asesinatos, como en Montejurra, en las calles, de manifestantes.Pero este fue, quizás demasiado emotivo, por tratarse de personas que defendían la solidaridad y los derechos de los trabajadores.
Dos años más tarde Juan Antonio Bardem consiguió la producción para la película "Siete días de Enero" y , aquí, una servidora, tras varias pruebas, fuí elegida por el maestro para interpretar a la supuesta hija de Blas Piñar (Pilar) . Mis compañeros actores del entonces TEI (Teatro experimental de interpretación de la calle Magallanes 1, con un pequeño teatro y laboratorio de actores) interpretaron a los abogados de atocha, a Billy el Niño....se mezclaron imágenes documentales con escenas reales.
 Fue una de mis mejores experiencias como persona, que pertenecía al PC (sector arte y cultura) y como creadora de personajes.Trabajar con un equipo técnico que te hacía sentir cómoda. Con un Bardem que sabía imponer silencio y respeto.
 Era mi segunda peli con Bardem.había debutado con él en 1976, en el Puente, otra cinta , para mí, magnífica, de este autor.Y creo, obligada para la concienciación de muchos trabajadores y chavales que han perdido, lo que dice Genovés, el gusto de la lucha en la calle y de compartir abrazos. Juntos podemos.
  Mi silencio, respeto, admiración por los abogados asesinados ( un millón de personas en el entierro, en silencio, motivó la legalización del PC, en mi opinión. Una pena que tuvieran que morir) por eror. Iban a por Navarro, el convocante de la huelga de transporte, pero se había marchado a tomar un café y descansar un poco.Se salvó , de milagro.

miércoles, enero 18

URUGUAY, por Javier L.Cepero


Javier L. Cepero, dr. ingeniero agrónomo, de Cádiz, viviendo en Sta. Cruz de Tenerife con su mujer Ana, de Uruguay, próximo papá me envió un reportaje e impresiones de su media tierra , donde el cuarto creciente de luna está al revés. Me gustó tanto que le pedí publicarlo en este modesto blog  donde le doy mucha cancha a Latinoamérica. Gracias a esta visión que Javier relata , me abre los ojos hacia una américa que está dejando entrar , quizás, lo malo, que nosotros gozámos.
  Quizás, como me apuntaba mi querida Rosa María Artal, el ejemplo más genuino y auténtico es el de Islandia.
 PS.: Soy una dinosauria para editar , enmaquetar y en géneral para estos cacharros.Por tanto la edición que he copiado del texto de Javier es tal cual, sin las fotos que lo acompañaban  por no saber como hacerlo.Mis disculpas:




Terminadas las tres semanas de vacaciones en Uruguay, y ya de regreso en este
hemisferio, en esta orilla del Atlántico y en este verano que nace potente, no viene
mal pasar a negro sobre blanco algunas impresiones de aquellos días para que los
amigos que me preguntan, y algunos de los que no lo hacen pero que pueden estar
interesados, se hagan una idea de aquel contexto, no demasiado conocido, pero que
merece un hueco en la memoria aunque sea
pequeño como realmente lo es ese país de
apenas 3 millones de habitantes (la mitad en la
capital, Montevideo) que se asoma al Atlántico
sur tímidamente aplastado entre Brasil y
Argentina.

A pesar de esos datos físicos, deben saber que
este país nos lleva bastante delantera en
algunos aspectos. Hace más de un siglo, a
primeros del XX, con el gobierno de José Batlle y Ordóñez, se promovieron en este
país leyes como la que fijaba un máximo de 8 hs diarias de trabajo, el derecho al
divorcio (que podía ser solicitado por voluntad)
 Desde 2005 gobierna la izquierda, un conglomerado de agrupaciones de partidos
fundado en 1971 con el nombre de “Frente Amplio”, y redenominado  hace unos díez
años como “Alianza Progresista”. El actual presidente, Pepe Mujica, es un agricultor
de 74 años, exguerrillero tupamaro, con 7 balas en el cuerpo, 14 años de cárcel (no
precisamente con móvil, jacuzzi y TV satelital) en  la época de la dictadura, y un
verbo fluido que no siempre filtra, lo que le está generando algunos problemas a la
estabilidad del gobierno, ya que no siempre coinciden las opiniones espontáneas y
públicas del presidente con las líneas oficiales de pensamiento que requieren algo
más de debate, consenso y redacción. Dentro de su línea, sin embargo, se debe
admitir que es un hombre coherente con sus ideas, y que al asumir el poder
continuó viviendo en la misma finca humilde donde cultiva claveles y hortalizas, y
que renunció en forma permanente al 85% de su sueldo para destinarlo a fines
sociales.
 Existen ciertos derechos de la mujer, (que consiguió el derecho
al voto en 1917), se abolió la pena de muerte, se implantó la educación laica,
totalmente gratuita, obligatoria y universal, y esto incluye que los estudios
universitarios sean gratuitos hasta el día de hoy,  y otras características que
asociaríamos a logros mucho más recientes en nuestros ambientes.

Sin embargo, allí también pasaron por una etapa de
dictadura militar, entre 1973 y 1985, que se terminó
curiosamente con un plebiscito propuesto por el estamento militar en el que se votaba reformar la
Constitución para perpetuarse en el poder y, se dio la
paradoja de que el pueblo dijo que de eso nada y ellos lo
aceptaron. Comenzaron unas negociaciones con los
partidos políticos para consensuar la transición,
celebrándose elecciones en noviembre de 1984. El
presidente elegido entonces, Julio María Sanguinetti, aún
escribe algunos artículos en el diario “El País” (el de aquí,
allí hay otro que se llama igual y es igual de
condescendiente con el que manda…)





Volviendo a sus controversias con el resto del partido, existen ciertos indicios (o
crecientes evidencias, según la posición relativa del opinador) de que la forma de
orientar el gasto, las políticas y las prioridades del gobierno responden más a los
criterios que marca la economía puntual (ingreso a  cualquier precio, ya sea
vendiendo ganado en lugar de productos cárnicos elaborados, promoviendo el
desembarco de inversores chinos para comprar un alto porcentaje de las
explotaciones mineras, o la instalación de una fábrica de film para uso alimentario),
sin que nadie ose, desde arriba,  comentar los  efectos negativos –¿les llamamos
externalidades?- que pueden venir a consecuencia de esta especie de entrega
generosa.

Política e historia al margen, desde la última vez
que vinimos, en junio de 2009, he notado algunos
cambios nada positivos, como el aumento del
número de coches o el auge de la construcción,
que no de la re-construcción, y eso que
Montevideo necesita un lavado de cara, ya que
según dice Ana permanecen los mismos “pozos”
(desconchones) en las “veredas” (aceras) que
cuando ella iba al colegio. Pero lo más preocupante
es el taimado desembarco de algunas “ONG” que
en España conocemos bien como el BBVA, el Banco de Santander o Movistar, que se
van comiendo cuota de lo que antes eran empresas locales. Ese culto al consumo - 3 -
desaforado que se vivió en España hace 4 o 5 años, empieza a asomar el hocico aquí
abajo en forma de préstamos sin dificultades que incluso se anuncian por megafonía
desde los coches que recorren la avenida Dieciocho de Julio, arteria principal de la
ciudad, tarjetas de pago que acompañan descuentos (de manera que se compra por
el descuento, no por la necesidad o conveniencia del artículo), Blackberries a precios
irrisorios que inducen a todo ciudadano a estar permanentemente conectado… Y es
curioso también que cuando los precios superan un cierto nivel, ya no se habla en
pesos, sino en dólares USA. Un escaparate de una tienda de instrumentos musicales
me dio la pauta cuando unos humildes tambores de candombe estaban marcados
en 2000 $ (pesos, al cambio unos 70 euros) pero una guitarra Ibañez (Nacho, me
acordé de ti…) se iba ya a 300 US$.
Claro que esto choca frontalmente con las dificultades que debe tener aquí la gente
para vivir y digo debe porque todo el mundo se esforzaba en hacernos estos días lo
más gratos posibles. Los sueldos son muy
bajos, no nos equivocamos si dividimos por 3
los salarios habituales en España. Me
hablaban de un salario mínimo de 260 €, pero
un café cuesta 45 pesos (1,66 euros), un
periódico 40 (1,50), la gasolina está al precio de
Canarias (1,10)  y la comida básica tampoco es
muy asequible, un menú del día estándar
ronda los 8 o 9 €. Esto hace que se potencie –al
menos hasta ahora…-  el aprovechamiento de
los recursos (he visto un casquillo de portalámparas como los que había en mi
infancia en Cádiz, cualquier trozo de alambre es una herramienta en potencia y en
las “ferias” o mercadillos puedes encontrar objetos que mi mente europea y

consumista no alcanza a entender para qué sirven o quién puede comprar). En el
“ómnibus” (guagua… o perdón, autobús para los no canarios) suben habitualmente
vendedores que te ofrecen, con una bella letanía publicitaria,  goma de mascar
americana 3 paquetes 10 pesos calcetines de caballero 3 pares 10 pesos maní con
chocolate un paquete 10 pesos y las figuras de Peñarol Nacional o la selección a sólo 5
pesos… a mí no me salen las cuentas de que se pueda vivir así, pero la gente sale
adelante, a pesar de todo. Aquí se materializa y palpas uno de los sabios versos de
Aute, “vivir es más que un derecho / es el deber de no claudicar”.

Me llevo la impresión también de que lo poco que hay se
comparte, y esto incluye el trabajo. Me explico. Allí te
encuentras a 3 o 4 personas haciendo lo que en la vieja
Europa sería el trabajo de una sola. Te subes al
autobús y hay un chofer y un cobrador. En el
supermercado hay cajeras en todas las cajas, varios
vigilantes, y varios vigilantes que vigilan a los
vigilantes… Vas a un bar y hay cinco camareros tras la
barra. Claro, el negocio no da para todo, pero la propina
se divide entre cinco y todos llevan algo.
Esta supervivencia forzada tiene como contrapunto
que esa necesidad interna de buscar la belleza se
satisfaga con eventos tan simples como el contraste
de colores de una petunia (oyes por la calle “mirá que
lindo, qué belleza…!” y es eso… una petunia o las
hojas de un ciprés calvo), el baile de las brasas en
una “estufa de leña” (chimenea preparada, cómo no,
para plantarle una parrilla y dar su merecido a
varios trozos de vaca o cerdo). Y te replanteas los parámetros de lo que es
importante, necesario, accesorio… cuando descubres que la
máxima aspiración puede ser caminar en un atardecer por la
Rambla (paseo de 17 km al borde del mar, playa inmensa), o
sentarte a tomar mate en la Plaza Matriz porque por fortuna
hoy no llueve y no hace demasiado frío, nada que no pueda
atajar un “saco” (jersey) tejido por tu madre o tu  esposa,


porque la ropa o te la compras en Zara y sus secuaces (y te
cuesta medio sueldo mensual) o es de manufactura china y
apenas dura un invierno,
y eso no es económico.
Hay además una riquísima vida cultural, más de
80 obras en cartel en Montevideo, en multitud
de salas, desde el gran Teatro Solís, centro y
referencia a la entrada de la Ciudad Vieja, hasta
pequeños locales con obras casi domésticas en

su concepción, que no en su calidad. Hay conciertos, exposiciones y lo que es mmás
impactante para un europeo narcotizado como este gaditano que escribe: la gente
piensa, debate, opina, critica, propone… y juega al ajedrez en la calle (sí, Alfonso…).
Un inciso universitario-agronómico: visitamos la Facultad de Agronomía, y más que
la finca experimental de 300 ha que se autofinancia con sus producciones, o más
que el hecho de que la Universidad haya desarrollado y produzca para vender
semillas de cebolla, lo que más me impactó fue que  ya caída la tarde el campus
estaba lleno de grupitos de
profesores y alumnos
debatiendo, opinando,
construyendo ciencia,
conocimiento y divulgación.
Me dio un poco de
vergüenza ajena, pero me
consuela pensar que el
futuro de este país puede
estar en eso, en la
participación, en la opinión,
en el debate. Tengo un
amigo que dice que el futuro está en América del Sur. Y eso se fundamenta en estas
actitudes tan alejadas del pasotismo y la inacción que, indignados al margen, son
tan habituales a este lado del charco. Esto se completa con otra manifestación
cultural como son las librerías algunas emblemáticas como “Puro Verso” y otras
pequeñitas pero con los escaparates que se extienden hacia la acera, igual que el
vendedor de manzanas o zapallos saca su mercancía para que la vea el cliente, así
los libros invaden o mejor comparten el espacio del peatón.

Para un espíritu simplón como el mío, la
felicidad se toca tomandote un café en el
Café Brasileiro, encantador local de 1870
donde disfrutas de un ambiente similar al
del madrileño Café Gijón sin que te saquen
las pestañas, además de que sólo hay 3 o 4
mesas ocupadas. O haciendo desparecer - 6 -
un “pancho” (perrito caliente) que te vende un señor que pasea su artrosis detrás de
un carrito mientras te cuenta que le fue mal el negocio de víveres que regentaba y
tuvo que refugiarse en esto. Y sobre todo, sorbiendo el mate, amarga infusión que no

te engancha por sus componentes, sino por su contexto. Cómo negarse a una
bebida que pierde su sentido si no se comparte, y que exige de la persona que lo
ceba, poco a poco, con agua caliente tras cada sorbo, el mimo y la aplicación de
dejarlo en perfecto estado para el siguiente en la cadena. No llego a la dependencia
que allí se ve de perder un brazo para la vida civil cotidiana porque llevas bajo el
mismo el termo, el mate, la bolsa de yerba, la bombilla para tomarlo… pero sería
difícil vivir sin mate. Cada vez tengo más claro que si mi tesis dejó de ser un
proyecto fue gracias a los ultimatum de Antonio Bello, a los empujones en la sombra
callada de Ana y… a los mates que me calentaron las últimas madrugadas del otoño
de 2009 en la redacción final.

Para un espíritu simplón como el mío, la
felicidad se toca tomandote un café en el
Café Brasileiro, encantador local de 1870
donde disfrutas de un ambiente similar al
del madrileño Café Gijón sin que te saquen
las pestañas, además de que sólo hay 3 o 4
mesas ocupadas. O haciendo desparecer - 6 -
un “pancho” (perrito caliente) que te vende un señor que pasea su artrosis detrás de
un carrito mientras te cuenta que le fue mal el negocio de víveres que regentaba y
tuvo que refugiarse en esto. Y sobre todo, sorbiendo el mate, amarga infusión que no
te engancha por sus componentes, sino por su contexto. Cómo negarse a una
bebida que pierde su sentido si no se comparte, y que exige de la persona que lo
ceba, poco a poco, con agua caliente tras cada sorbo, el mimo y la aplicación de
dejarlo en perfecto estado para el siguiente en la cadena. No llego a la dependencia
que allí se ve de perder un brazo para la vida civil cotidiana porque llevas bajo el
mismo el termo, el mate, la bolsa de yerba, la bombilla para tomarlo… pero sería
difícil vivir sin mate.
Cada vez tengo más claro que si mi tesis dejó de ser un
proyecto fue gracias a los ultimatum de Antonio Bello, a los empujones en la sombra
callada de Ana y… a los mates que me calentaron las últimas madrugadas del otoño
de 2009 en la redacción final.











domingo, enero 15

Marinaleda como Islandia, en Andalucía






  Tras seguir la pista a Marinaleda, veo que este pueblo ha ido avanzando y convirtiéndose en un lugar que fue soñado. No hay paro. Hay unos ingresos fijos por persona. No solo une a estas personas el  trabajo y el salario y el dinero. Tienen sus juntas, bailes, comidas, encuentros...
 La tierra era de un duque que no trabajaba las tierras y es el dueño de mucha longitud de fanegas. Ellos querían trabajar esas tierras, andaban en paro y se dedicaron hace doce años a darle la vara al duque y al consejo de la junta de Andalucía hasta que se las cedieron.
 Gordillo junto a sus parroquianos ha ido creando ese espacio que soñaron de bienestar, cooperación, trabajo de seis horas y media diarias, casas que uno mismo se puede construir pagando una contribución de 15 euros, guarderías gratuitas...y con una democracia participativa de todos sus vecinos.
 Bueno, pues Islandia está algo más lejos. Marinaleda está cerca de Sevilla y de Córdoba. Andalucía. No existe ejército, ni policía y se practica la igualdad y la no violencia activa. Si hay tiempo pueden entretenerse mucho con este hombre que llama las cosas por su nombre.

martes, enero 3

Valencia 2012. Artículo en Levante


2012, Valencia blues

 05:30  

Virginia Mataix

Aún no he visto niños tragafuegos en las esquinas de los semáforos. En México DF, por un pesito, se echaban una cucharada de queroseno en la boca y con una mecha prendían la chispa ante los Cadillacs negros de cristal ahumado. Una llamarada de dos segundos brotaba de las gargantas cada dos minutos.
Tampoco creí que los culebrones fueran a instalarse en la tele dos décadas atrás, y ya son escuela de actores y espectadores. Ni siquiera sospeché que una nueva ministra, Ana Mato, que parece querer borrar cuarenta años de avances en las mujeres españolas, declarara la violencia de género (ese tabú aún en la UE) como violencia en el entorno familiar. A este paso me veo tornando a los pololos azules con sobrefalda para danzar en cualquier sala de baile de la noche valenciana.
Sin embargo, veo ojos sin brillo, risas forzadas, itinerarios de personas sin rumbo fijo con carritos cargados de pertenencias personales hablando solas y deteniéndose una vez por semana en las oficinas de Cáritas de la iglesia. Comida no falta, desde luego. En Mercadona, esa cadena que va a construir ni se sabe de supermercados en Navarra, los estantes están abarrotados de alimentos y bebidas. Las dependientas, cada vez más maquilladas y delgadas, se pasan el día colocando y recolocando las latas, los embutidos, bajo el estricto control de un nuevo jefe. Presuntamente, el anterior era demasiado majo y ha sido destituido. Me lo ha contado Maribel mientras pasaba y repasaba el plumero por la sección de perfumes. Me dice que les atizan unas charlas en los tiempos de descanso, de miedo al miedo. Si se ponen enfermas, ya saben dónde tienen la calle. Si están a turno parcial por maternidad, les dan la vara para que vuelvan a coger el horario de ocho horas. Como prolegómeno, les exhiben a diario, a modo de share o audiencias televisivas, las cantidades de parados que existen en España para que le den gracias a Dios por la suerte que atesoran currando para el rey de los supermercados. Si no cumples con los objetivos de ventas, una vez más: «Ya sabéis dónde está la calle». De postre, el lema predilecto: «Se ha vivido por encima de nuestras posibilidades». «Serán ellos», suelta Maribel, o ¿no fueron los del PSOE los que nos alentaron a endeudarnos con créditos?
Joé con las contradicciones tan obvias de los sociatas y ahora los del PP. Ni que fuéramos tontos del higo. Valencia es una serie de blues encadenados que bien podrían componer La Seda-Jazz de Francisco Latino. O comedia negra de Berlanga, según se mire. Por mucho que se empecinen en mirar para otro lado, los habitantes de la Comunitat Valenciana no se merecen la fama de cuatreros que ostentan unos cuantos. O sea, que en 2012 seremos más recortados, para no perder la costumbre, y otros se harán inmensamente ricos, sin impuestos a las grandes fortunas y mareando la perdiz de por un lado subo un poco de aquí, pero te lo quito de allá a los funcionarios. Sin ningún reconcome de ver crecer sus posesiones y no invertir en lo bueno que ya teníamos. El blues de Valencia tiene la letra fácil para 2012: Emarsa, el juicio de Camps, Urdangarín €que será el proceso judicial estrella€, un aeropuerto sin aviones, miles de casas vacías y un Toni Cantó que da sus dietas a la Casa de Caridad. Un año más, miles de millones menos. No precisamente en crear empleo y demanda. Para poder consumir, claro.

Venezuela descansa en Navidad




  Un país de playas caribeñas donde la gente , ahora, por navidad acude a bañarse. Están de vacaciones, porque es descanso .Se cierra y no se trabaja.Se disfruta con una paga extraordinaria superior a la ordinaria por estas fechas. No existe practicamente el despido y si se produce se debe pagar al trabajador 105 días por año trabajado.Jo, que envidia cochina. Hay belenes y árboles de Navidad. pagas para madres solteras, para discapacitados...no se les considera un deshecho de la sociedad.El Banco Central está supervisado por el estado y hay cinco bancas nacionalizadas. Hay muchos empresarios medianos y pequeños que defienden al gobierno de Hugo Chavez, porque pueden desarrollar sus proyectos y trabajar. Todavía queda por hacer.Hay una oposición, en su mayoría blanca y riquísima que está opositando fuerte contra el que llaman "negro Chavez" .El racismo parece que ha de existir.Y además les ha salido un negro revolucionario...y sin embargo, nada tiene que ver con Castro, excepto que los dos van contra el imperialismo y la oligarquía.
 (Me he basado en un artículo de Carlos Martínez, politólogo y observador de los movimientos sociales y políticos de Latinoamérica, su blog es portuarioenexcedencia)