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jueves, noviembre 1

Desde Cinera, artículo de ZANA




ESPAÑA, IGUAL PERO PEOR QUE HELLEN KELLER

En el país de los ciegos España es, además de sordomuda, oligofrénica
Leo un artículo sobre Hellen Keller y en un primer instante se me viene a la cabeza el paralelismo de su situación con la de esta España. Esta España que si alguna vez fue nuestra ahora es, simple y llanamente, de ellos.
Hellen Keller, fue una mujer nacida allá por los años 80 del siglo XIX y que siendo una niña, a los 19 meses de vida, y a causa de una fiebre, se quedó ciega y sorda, y que éste último motivo, la sordera, la impidió también aprender a hablar. Luego su vida, murió con 88 años, fue un ejemplo de superación.
Llegado a este punto aprecio que ahí se acaban las similitudes.España es un país que lleva años, siglos, ciega y sorda. Viviendo en esa ceguera que trajo la oscuridad inquisitorial de las sotanas. Sorda bajo el continuo e interesado ruido de sables. Y balbuceante pues las voces, más allá de los argumentos, han acallado siempre a nuestros mejores.
Un país impedido para ver, oír y hablar al que, además y desgraciadamente, hay que unir la oligofrenia, (ósea que no llegamos a los mínimos de cociente intelectual colectivo necesarios para ser considerados listos), oligofrenia que no va ligada, en absoluto, a las anteriores limitaciones, sino que va paralela. Idiocia o estupidez que además llevamos con una altanería y un orgullo harto preocupante.
Ejemplos varios de esta imbecilidad supina los vemos cada día en nuestros teleinformativos o en la purrela periodística. Por poner un ejemplo cotidiano. Detienen a un alcalde, o alcaldesa, que aquí no hay géneros, por robar de las arcas públicas, o a un presidente autonómico acusado de pagar las campañas electorales de su partido vía chanchullos con empresarios de la construcción, acude la justicia, cojitranca casi siempre, y el Pueblo, casi todos en estado precario, se presenta raudo a aplaudir, a vitorear, al presunto ladrón, (aquí, en lo de presunto, se esconde el truco).
Tan sintomático de nuestro ADN es esto de defender a quien nos roba que, no en vano, se ha acuñado una frase inmortal que nos define, y lo que es peor, nos definirá en el futuro, y que dice:¡¡¡Es maravilloso, cuánto más les robamos, más nos votan!!! Perplejos se han de quedar en el futuro quienes echen una ojeada a la historia de esta España tan de ellos, los ricos, y tan poco nuestra, los trabajadores (voy a explicar esto del término trabajador: somos todas y todos aquell@s que no vivimos de las rentas, ¿aclarado?).
¿Otro ejemplo de imbecilidad en grado sumo? El PP de Merkel, administrado por el registrador de la propiedad Rajoy, ejecuta el más violento ataque contra los derechos y libertades de los trabajadores de este país, retornándonos en calidad de vida al umbral de principios de siglo pasado, llega el momento esperado, el momento de rendir cuentas, y van los trabajadores gallegos y, ¿será que están ciegos y sordos? le otorgan mayoría absoluta. Una mayoría absoluta que, prestos, el Partido del Pajarraco interpreta como una licencia para seguir con la política del cilicio…en nuestras carnes, por supuesto.
España, ciega, sorda, muda y oligofrénica. Incapaz de distinguir, y mucho menos de recordar. Hazmerreír de medio mundo. Tildados, por periódicos poco sospechosos de izquierdismo como el Wall Street Journal, de “clientelistas electorales”, y de estar gobernada, en todos los niveles, por mediocres (y no habla solo de ahora, con el Partido del Pajarraco en el poder, habla también de personajillos vulgares como Bono o Blanco).
Así que empecé a leer un artículo que hablaba de Hellen Keller. De cómo la naturaleza la había puesto todos los impedimentos posibles para desarrollarse como persona. Una Hellen Keller que superó todas, o casi todas, las barreras y de la que, por encima de sus títulos académicos conseguidos, incluso de sus doctorados, me quedo con esta frase dicha por ella, al responder a una pregunta sobre a qué era a lo que más valor daba: al delicioso encanto que se experimenta cuando se oye en la palma de la mano una risa infantil.
Supongo que es fácil entender por qué admiro a Hellen Keller y por qué siento verdadera lástima por este Pueblo ¿no?
Zana

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