Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

viernes, diciembre 14

¡Vaya Navidades! (art. Levante)


¡Vaya navidades!

  
VOTE ESTA NOTICIA  

Virginia Mataix

Hay un cuento de Hans C. Andersen que se ha instalado estas fechas en mi memoria: La cerillera, una niña huérfana que pasa la Nochebuena en la calle y va prendiendo cerillas para calentarse del frío polar en un país escandinavo. Durante esa noche, nadie le compra una caja y a medida que enciende fósforos aparecen escenas navideñas donde a ella le gustaría estar. Tal vez por su avidez por vivir estas ensoñaciones termina gastando toda la mercancía que la consuela de su soledad en una noche tan señalada, con un frío tan bello en las postales y cruel cuando se padece a la fuerza, porque se es pobre. Estas Navidades en ciernes van a parecer en España (Españistán, empiezan a llamarla) un cuento de estilo andersiano. No existe, creo, ya ni un solo sector que no haya sido recortado, privatizado y condenado a ser más pobre.
Me sorprende, hojeando algunas funestas noticias, que el expresidente Zapatero se muestre satisfecho con la reforma laboral, con el cambio en la Constitución (junto al PP) en un artículo en el que se dio prioridad a la ayuda a los bancos sobre las personas con todos los derechos sociales, ya adquiridos. La señora Trinidad Jiménez tampoco se queda manca con sus dudas sobre llevar ante el Constitucional la no revalorización de las pensiones, y para completar el cuadro tenemos al jefe de la oposición socioliberal, Rubalcaba, haciéndose el longui sobre la renovación profunda del PSOE que le piden a gritos sus militantes de base.
Todos aquellos derechos esenciales públicos que jamás imaginamos que podrían ser tocados, se están convirtiendo en puro negocio. Quién diría que durante todos los años que hemos tenido una democracia, con menor riqueza, hayamos tenido derecho a una sanidad, una enseñanza, tarifas equilibradas de luz, de agua, de justicia... y ahora, con mucha mayor riqueza, vengan y te digan que esto no se puede mantener. A privatizar.
Todo esto obedece a una ideología neoliberal, no hay más cáscaras, que tuvo sus orígenes en el consenso de Washington, mire usted por dónde. Con lo bien que vivíamos hasta hace unos añitos, con menos producto interior bruto, con pagas extraordinarias, pensiones dignas, servicios públicos para toda la sociedad, Navidades con turrones, jamones, cava, contentos o riñendo con la familia, pero sin esa incertidumbre que nos corroe hoy porque PPSOE decidió acatar un modelo de capitalismo salvaje impuesto desde allende los mares y hacernos a los ciudadanos españoles comulgar con ruedas de molino. Y como el PP tiene la mayoría absoluta, el PSOE va de remolón y todavía no existe una mayoría de izquierdas real y socias, que pueda enmendar o plantar cara a esa troika, pues a tragar con dolor.
Por tanto, el panorama navideño que se nos presenta es encender cerillas aguantando lo que nos echen, añorando otros tiempos que fueron mejores o seguir en la movilización (algo que sí sale en prensa y en el extranjero, por mucho que lo nieguen) y pensar en quién se vota la próxima vez. ¡Vaya Navidades!

No hay comentarios:

Publicar un comentario