Palmera

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Palmera con Peñón

martes, diciembre 31

2014,patinando sobre hojas. Artículo Levante-emv

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2014, patinando sobre hojas

Virginia Mataix

31.12.2013 | 05:30

Termina 2013. Las aceras están alfombradas de hojas rojas, ocres, marrones
 y voy patinando sobre ellas. Solo veo a un barrendero intentando agruparlas
 y depositarlas en un cubo al tiempo que un vendaval vuelve a dispersarlas por
 las calles. De tres barrenderos hemos pasado a uno por el barrio. Observo que
 han pasado muchos meses sin que utilicen aquel pequeño vehículo que lanzaba
 agua y limpiaba a fondo la polvareda y podredumbre, impregnadas en el cemento,
 de toda una semana. La empresa municipal encargada otrora de este servicio
público imprescindible para la higiene quizás haya preferido ahorrar en personal
 y dejar que la lluvia se encargue de enjuagar a Valencia de la mierda. El ambiente
navideño viene acompañado de chavales y niños de colegios privados religiosos
 que piden a transeúntes comprar alimentos en un supermercado y dárselos para
repartirlos entre los pobres. Algo así como sea usted caritativo con los parados
por Navidad y «que se jodan». Alguien le reprocha a uno de esos chavales que
mejor sería que las instituciones se encargaran de dar cobijo, trabajo y limpieza
 ( Justicia Social) a los pobres durante toda la vida, como marca la Constitución
. O sea, un derecho , no un capricho, ni una película del maestro Berlanga «Plácido»
 o como sentar a un pobre en su mesa por Nochebuena.
Termina 2013 y Valencia es una de las comunidades más pobres del Estado,
 se ha cerrado RTVV, desprendimientos en La Ciudad de las Ciencias y de las Artes,
 Gallardón nos devuelve a las mujeres a las catacumbas con reforma de ley de aborto
 y Cotino arremete contra los defensores del aborto llamándoles Herodes. 
Y en medio del delirio, Floriano, vicesecretario general de Organización del PP
, llama a la ciudadanía para que vote en las elecciones europeas de 2014 al PP
 o al PSOE. Supongo que andan algo asustados con la subida de IU y UPyD,
 y desde luego da a entender que entre ellos,es decir PP-PSOE, se llevan de gloria. 
Así pues, en 2014, no se preocupen, seguirán machacando a base de rezos
 mezclados con leyes a los que patinamos sobre las hojas en las aceras.
 Otra cuestión es que nos dejemos.

miércoles, diciembre 25

Muere Germán Copini, Músico y antifascista



Era aquél de "malos tiempos para la lírica", que actuaba junto a otros grupos como Nacha Pop, Toreros Muertos, Radio Futura en aquél sitio enorme de la calle Cartagena de Madrid : ROKOLA.
 Mi hermano me los descubrió en aquellos años en que se quería huir de la etapa de lucha política y romper convencionalismos desde la música punkie.
  Mi hermano Santi se fue mucho antes que ellos y casi siempre llevaba los auriculares escuchando a German Copini, amigo y compositor.
 Se ha muerto en navidad. Eso seguro que ni se lo esperaba.
   Y vemos a Germán Colpini como un artista antifascista más. Que la tierra te sea leve.

sábado, diciembre 21

ELECTRICIDAD, art Levante

                                                                                                                                                                                                                                                          
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Ningún gesto magnánimo

Virginia Mataix

21.12.2013 | 05:30
Me ha llegado la factura del gas junto a la de la electricidad. Casi me da un pasmo. Cada mes, un susto con los gastos corrientes de una casa. Da igual que la potencia contratada de luz sea de 3,3 o de 5,7, el precio del kilovatio es el mismo y los impuestos de IVA y demás te aseguran que pagarás un recibo para millonarios. Llamo a la compañía con la que he suscrito el contrato para ver si existe alguna rebaja y lo que me ofrece es que desconecte todos los aparatos de la red, a ver qué pasa. Le pregunto si es un sarcasmo, por no mandarles como el gran Fernando Fernán Gómez : «¡A la mierda!». La comercial no sabe lo que es un sarcasmo. Al colgar, me quedo un rato sentada mirando el cálido sol que entra por la ventana. Menos mal, me digo, hoy no habrá que encender ninguna estufa.
Este es el día a día de los españoles de a pie. Mientras tanto, el PP votó en solitario contra impedir los cortes de luz y de gas a quienes no pueden pagarlos. A las compañías eléctricas se las protege y se les otorga más  presupuesto porque, según dicen los del PP, tienen déficit. Pero esas megacompañías gozan de unos márgenes de beneficios que doblan a las del resto de Europa. O sea, que somos los más gilipollas de la Unión Europea. Les estamos pagando a las compañías de electricidad y gas una pasta por encima de nuestras posibilidades. Sin embargo, esa Constitución que cambian cuando lo manda el BCE o el FMI, es intocable para que don Mariano fuera magnánimo con sus ciudadanos : nacionalizar ese oligopolio eléctrico. Se ve que para lo único que permite la troika cambiar la Constitución es para ese acto humanitario llamado la reforma laboral.
Aunque pidan la dimisión de Rajoy por todos los frentes, él sigue tan pancho. Una probable puerta de alivio que nos queda al amargado pueblo español podría residir en las próximas elecciones europeas, donde Alexis Tsipras será el candidato de  la izquierda europea. Confiemos en que puedan ganar escaños y comenzar a pelear por la nacionalización de servicios imprescindibles de la Europa del sur.

martes, diciembre 17

COYOTE, Joni Mitchell in The Last Watz




 Una de mis favoritas cantantes , song-writer y pintoras canadiense. Aquí en "The Last Waltz" con Coyote. Una fumadora desde los 9 años y que tiene un registro de voz que va de soprano a contralto.
No regrets Coyote
We just come from such different sets of circumstance
I'm up all night in the studios
And you're up early on your ranch
You'll be brushing out a brood mare's tail
While the sun is ascending
And I'll just be getting home with my reel to reel...
There's no comprehending
Just how close to the bone and the skin and the eyes
And the lips you can get
And still feel so alone
And still feel related
Like stations in some relay
You're not a hit and run driver, no, no
Racing away
You just picked up a hitcher
A prisoner of the white lines on the freeway

We saw a farmhouse burning down
In the middle of nowhere
In the middle of the night
And we rolled right past that tragedy
Till we turned into some road house lights
Where a local band was playing
Locals were up kicking and shaking on the floor
And the next thing I know
That Coyote's at my door
He pins me in a corner and he won't take "No!"
He drags me out on the dance floor
And we're dancing close and slow
Now he's got a woman at home
He's got another woman down the hall
He seems to want me anyway
Why'd you have to get so drunk
And lead me on that way
You just picked up a hitcher
A prisoner of the white lines of the freeway

I looked a Coyote right in the face
On the road to Baljennie near my old home town
He went running thru the whisker wheat
Chasing some prize down
And a hawk was playing with him
Coyote was jumping straight up and making passes
He had those same eyes - just like yours
Under your dark glasses
Privately probing the public rooms
And peeking thru keyholes in numbered doors
Where the players lick their wounds
And take their temporary lovers
And their pills and powders to get them thru this passion play

No regrets, Coyote
I just get off up aways
You just picked up a hitcher
A prisoner of the white lines on the freeway

Coyote's in the coffee shop
He's staring a hole in his scrambled eggs
He picks up my scent on his fingers
While he's watching the waitresses' legs
He's too fat from the Bay of Fundy
From Appaloosas and Eagles and tides
And the air conditioned cubicles
And the carbon ribbon rides
Are spelling it out so clear
Either he's going to have to stand and fight
Or take off out of here
I tried to run away myself
To run away and wrestle with my ego
And with this flame
You put here in this Eskimo
In this hitcher
In this prisoner
Of the fine white lines
Of the white lines on the free, free way 

lunes, diciembre 9

GERANIOS MARCHITOS, art. en Levante-emv

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Geranios marchitos

Virginia Mataix

09.12.2013 | 05:30
Mientras atravesaba el puente de las Flores me fijé en los geranios alicaídos,
 marchitos. Iba a reunirme con esa gran mayoría silenciosa que iría a protestar
 por el cerrojazo a RTVV. El geranio es una flor que suele mantenerse erguida,
 alegre frente a temperaturas más bajas y falta de agua durante varios días.
 Sin embargo, aquellas flores fuertes languidecían como las caras del PP.
 Aunque la cara de Alberto Fabra está más resquebrajada que marcchita,
 lejos de aquel semblante amable y de pétalo de rosa. El cierre de Canal Nou
 ha sido la última puntilla que podía soportar el pueblo valenciano. Por deleznable
 que fuera su programación, era algo muy suyo, como una tierra propia, un orgullo.
 Y la gente se lanzó a la calle por miles. Se levantaron del sofá, como se levantaron
 cuando sucedió lo del asunto del metro. O sea, que la ciudadanía valenciana,
 aunque tenga la frustración de que todo queda en saco roto y que «éstos no dimiten»,
 al menos, salen y al estar juntos comienzan a percibir, que no están encerrados en casa discutiendo con el tertuliano de turno a través de la pantalla de televisión.
Así, reunidos, se forma una tejido fuerte, alegre, como geranios rejuvenecidos 
y se alumbra una realidad social que a base de crecer en las calles puede ir cambiando
 el transcurso de leyes,  gobiernos, de traiciones y de una impotencia que a solas, es imposible manejar. Una consistencia de personas que ya no están dispuestas a consentir ninguna
 afrenta más. Y tampoco está dispuesta a tragarse invitaciones lanzadas por Ximo Puig
 con el PSPV a formar pactos con el PP, en medio de un ambiente decepcionado con
 esta derechísima (¿como en Grecia?) transcurridas las próximas elecciones en la Comunitat Valenciana. Es lo que nos faltaba. Justo cuando lo que se espera del PSPV es su 
giro a la izquierda, ¿no? Trabajando en un tripartito con Esquerra Unida y Compromís,
 ¿no era así? Pues que no anden mareando, no sea que fenezcan como los geranios
 del puente de las flores. 

domingo, diciembre 1

No piques, Necesitamos a los sindicatos, Por Esteban Cañadas Bonil

sábado, 30 de noviembre de 2013

No piques, necesitamos a los sindicatos.



Llevamos mucho tiempo oyendo hablar (mal) de los sindicatos y, por ende, del sindicalismo.  Aunque es algo que viene ya de largo, últimamente está de moda.  Es un tema latente en los medios y en las conversaciones de cafeterías, y como en todo, se cae en las generalizaciones baratas, simplistas, inútiles y…. autodestructivas. De este modo, voy a intentar analizar el hecho en profundidad y con la mayor perspectiva posible.

Vamos a empezar por las generalizaciones, por el “todos son iguales”. No habrá persona que abogue más por la igualdad que yo, pero aquí se está cometiendo un error profundo con forma de recurso literario: La sinécdoque,  que consiste en llamar al todo por una parte. Hablamos de “los sindicatos” al referirnos a CCOO y sobre todo a UGT y lo peor es que estamos atacando al sindicalismo, a todo el movimiento obrero, a la única herramienta útil de la clase trabajadora para defenderse de los abusos del sistema actual.

Es evidente que los medios de comunicación están realizando un ataque en toda regla en contra del sindicalismo. Pero claro, esto sería imposible sin un caldo de cultivo adecuado. Y es que ciertamente, también ha habido un ataque desde dentro: Las actuaciones de los grandes sindicatos en los últimos tiempos deja mucho que desear, los logros sindicales se esfuman y es patente su sumisión-claudicación ante el Estado, los poderes fácticos y el Sistema opresor al que ya no atacan. Han sido succionados por él.

No vamos a irnos muy atrás por ahora, pero es evidente que hace unos años la situación no era así(1). En los 80 sin ir más lejos, CCOO y UGT ya eran las organizaciones sindicales más fuertes, pero solían llevar caminos muy diferentes. Los primeros eran mucho menos pactistas que los segundos, y no había duda de que CCOO era un sindicato de clase, no vertical. El papel de UGT y su camino en la transición ya estaban escrito en Suresnes, pero CCOO era un problema para la farsa socialdemócrata encabezada por Felipe González y el “dinero fácil” de la UE. De este modo, se consiguió desplazar a Marcelino Camacho y sustituirlo por Antonio Gutiérrez (favorable a la disolución del PCE y finalmente diputado por el PSOE) y su cuadrilla: Fidalgo (tertuliano habitual de las fachatertulias de Carlos Herrera, que pidió el voto para UPyD en las autonómicas de 2011 y que recientemente presentó las Memorias de José María Aznar) o Toxo (que no pone la mano en el fuego por nadie, ni por él mismo). A los poderes fácticos sí que les funciona el entrismo.

En fin, que últimamente pues, se habla mucho de maletines, mariscadas, ERES, delegados de sindicatos a favor de los recortes de las pensiones… etc. De aquellas arenas, estos lodos. Y nosotros, como tontos, picamos. Eso es simplemente corrupción y es consustancial a un sistema en el que todo se vende y se compra. Pero no es consustancial al sindicalismo, y en ningún modo justifica utilizar el “todos son iguales”.

Cambiemos ahora de perspectiva. ¿A quién beneficia este derrumbe sindical y a quién perjudica? Sólo hay que pararse a mirar en la historia y reseñar algunos logros sindicales o las huelgas ganadas en España(2). Desde  la huelga de “La Canadiense” que consiguió que España fuera el primer país europeo en instaurar la jornada de 8 horas a la reciente huelga ganada por los trabajadores de la limpieza de Madrid. Al que le cueste trabajo ver que la lucha de clases está más viva que nunca, le puedo preguntar por cuáles mecanismos tienen los trabajadores para defenderse de los abusos o si acaso duda de que la unión hace la fuerza… o directamente: ¿quién se beneficia de que no haya sindicatos que defiendan a los trabajadores? Es fácil, tú puedes.

Pero el mayor problema seguimos siendo la gente de a pie, los que nos queremos llamar “los de abajo” en vez de proletariado para que se note bien claro que somos ignorantes apolíticos. Al igual que a los grandes sindicatos, se nos ha hecho la cama. Se nos ha vaciado la sesera de ideología y se nos ha llenado de individualismo utilitarista y cortoplacista, de pan para hoy y hambre para mañana. Vamos, que hacemos lo mismo que criticamos de los políticos, y lo que es peor, lo sabemos y decimos: yo haría lo mismo. Y todo eso a la misma vez que criticamos a los sindicatos mientras somos el país que menos afiliación sindical tiene en Europa (un 15%). Encima le damos el poder a los sindicatos que no nos gustan porque es lo más útil, al igual que cuando votamos a los que nos engañan una y mil veces. Muy inteligente todo. Si dios nos hizo a su imagen y semejanza, menudo gilipollas que tenía que estar hecho.

Queremos vivir “nuestra vida” a la vez que nos quejamos de todo y no hacemos nada para cambiarlo. La premisa de que “la unión hace la fuerza” es incontestable, pero la gente no se afilia y deja que los sindicatos se conviertan en herramientas del poder (que aprovecha la coyuntura para corromperlos). Es decir, triunfa el “divide y vencerás”. No aprendemos nada.  No nos gustan CCOO y UGT,  y no es que no hagamos nada por cambiarlos, es que ni siquiera vemos que hay más sindicatos. Palos con gusto no duelen.

A todos nos gustaría ver a un sindicalismo combativo en la calle luchando contra el paro, los recortes, los desahucios… Nos quejamos de que el sindicalismo es pasivo, pero no actuamos cuando hay movilizaciones. Y las hay. Además, con nuestra actitud apoyamos al sindicalismo pasivo y dominado por el régimen. Por contra, el sindicalismo activo es minoritario y está desunido. Las Mareas, las Plataformas, o los Sindicatos, más o menos combativos, van cada uno por su lado… y la gente quejándose, va por otro. Si todos sintiésemos que una sola injusticia ante uno de nosotros, es una injusticia ante el colectivo, y nos uniésemos para no permitirla, no nos podrían hacer nada. No creo que nadie, en su sano juicio, dude de que la protesta, la desobediencia o las huelgas no sirvan de nada. El poder lo sabe y últimamente, aprovechando la coyuntura de atomización actual, está planteando la restricción de derechos como el de manifestación o el de huelga. Se requiere compromiso y unidad. 

Ahora están tan sobrados que nos quieren hacer creer que las huelgas las pueden ganar las mayorías silenciosas. Pero la batalla no ha acabado todavía. Toca mover ficha y la reciente dimisión de un dirigente sindical en Andalucía(3) no puede quedar en un simple lavado de cara o cortafuegos. Me consta que hay gente válida en las organizaciones citadas anteriormente. El mayor problema no es la corrupción, es el resto de hechos de la acción sindical reciente: no se han frenado las reformas laborales, ni la de las pensiones, ni la tasa de paro, ni los recortes en educación y sanidad. Cuando Méndez se retire de la dirección de UGT va a necesitar un potentísimo compresor para poder guardar el archivo de sus logros sindicales. Yo puedo hablar de los logros sindicales en mi comunidad y sector (Andalucía/Educación) y son nulos: no se apoyó al profesorado interino, y sí se apoyó el asqueroso Plan de Calidad; no se frena el recorte de las extras a los funcionarios; la connivencia con las políticas de la Junta por cuatro miserables cursos llega a tal punto que los grandes sindicatos tienen firmadas las propuestas de la Junta antes de que salgan a la luz...  da asco…

No cabe duda de que el sindicalismo es necesario, pero no de este tipo. Me consta que hay gente válida todavía dentro de esas organizaciones. Pero en este caso toca moverse y si sus cabecillas no lo hacen, tendrán que hacerlo ellos. Se habla de hacer un nuevo proceso constituyente y algo parecido habrá que hacer con estas organizaciones (no con el sindicalismo, claro está). Y si no se puede, como dije antes, hay más sindicatos.Ante la que está cayendo, al sindicalismo no le toca otra cosa que dar la cara. Los que ya lo hacen no salen por la tele, ésta sólo se encarga de mostrar los rostros de Toxo y Méndez, enormes por cierto.

Alguien dijo una vez que “el socialismo es la ciencia del ejemplo”. No creo que se refiriese a lo que voy a decir, pero de eso se trata, de dar ejemplo. Están volviendo aquellos tiempos del “Proceso 1001”(4), mira que somos rancios y nos gusta lo retro y lo vintage. Y no es que sea  necesario ser El Che Guevara (aunque si hubiera más Ches…), tenemos ejemplos más cercanos: Marcelino Camacho, Gerardo Iglesias, Julio Anguita, José Manuel Sánchez Gordillo, Diego Cañamero, Ada Colau…

Los ejemplos los tenemos. Habrá que echar a los malos y seguir a los buenos. Cuantos más mejor… todos unidos… en la lucha de los derechos de todos y todas los trabajadores y trabajadoras.  Hoy más que nunca: ¡¡ Viva la lucha de clase obrera !!

(1)http://elpais.com/diario/1983/02/16/economia/414198001_850215.html
(2)http://www.lamarea.com/2013/11/17/las-huelgas-que-se-ganaron-en-espana/
(3)http://www.20minutos.es/noticia/1992111/0/dimite-secretario-general/ugt-andalucia/francisco-fernandez-sevilla/
(4)http://ccooweb.es/915-proceso-1001.html


Valencia hoy, 60.000 manifestantes











 Hoy 30 de noviembre de 2013, en Valencia, con motivo del cierre de Canal Nou por parte del gobierno valenciano se ha celebrado una gran manifestación que ha sacado a las calles del centro a 60.000 personas , aproximadamente. El frío húmedo no ha arredrado a la gente de esta ciudad, bastante harta y resquebrajada de perder trabajo, de pagar tasas, impuestos y despertar cada mañana con una noticia más sombría y sórdida que el día anterior. Hoy, esa mayoría silenciosa ha ido aumentando merced a 1.700 trabajadores que han sido cesados fulminantemente de sus puestos de trabajo. Mas niños, mujeres, ancianos, hombres para pedir alimentos en Cáritas y  Asociaciones de vecinos. En invierno, justo cuando la pobreza le hace parecer a cualquiera mucho más pobre y más indefenso.






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jueves, noviembre 28

HUIR DEL DOLOR, por Mariela Michelena


  Para mí es una de las grandes psicoanalistas que ha puesto en tela de juicio los libros de autoayuda y la consigna actual "Hay que ser positivo". Estamos en una sociedad que niega al dolor y que quiere ser perfecta. Y no es así.

 PONGO ESTA ENTREVISTA DE ELLA PORQUE EXPRESA UN POCO LO QUE SUCEDE CON LAS PATOLOGÍAS ACTUALES. Y TAMBIÉN PORQUE, LAS MUJERES ATRAVESAMOS LOS DUELOS DE DIFERENTE MANERA QUE LOS HOMBRES.





VIVIR EN POSITIVO

Mariela Michelena: "Huimos del dolor como si fuera contagioso"

  • Para curar las heridas de una ruptura amorosa no hay atajos, dice la autora de 'Me cuesta tanto olvidarte': o se atraviesa el desierto o no se deja de llorar jamás.
El libro que acaba de publicar la psicoanalista Mariela Michelena se llama como la canción que fue el himno de las penas de amor de toda una generación de españoles. Esa célebre pieza de Mecano que da nombre a 'Me cuesta tanto olvidarte' (La Esfera de los Libros, 18 €) es, en realidad, un bolero moderno. Rezuma la añoranza de los clásicos, que la autora utiliza como brújulas de lo que define como "un mapa del duelo tras la ruptura amorosa", hilvanado a través de innumerables testimonios reales. Gracias a este mapa descubrimos por qué hay mujeres divorciadas que siguen criticando a su ex con vehemencia años después de la ruptura, y chicas que fantasean con volver con el novio que las dejó, a pesar de que ya está casado o era homosexual. O, por qué, un día, de pronto, ante un detalle nimio, alguien rompe a llorar desconsoladamente. Es "el efecto 10 minutos", el llanto por una pérdida antigua que no se cerró. 

Por eso, 'Me cuesta tanto olvidarte', aunque nace en respuesta al sufrimiento de muchas mujeres, no es un libro solo para mujeres: es una reflexión didáctica, entretenida y llena de sentido del humor sobre la pérdida y cómo sobrellevarla. "Muchas de las cosas que describo en él ocurren con una muerte o con una enfermedad", explica esta psicoanalista de origen venezolano, afincada en España desde hace 30 años, donde se formó como profesional. Michelena es autora también de 'Mujeres malqueridas' y de 'Anoche soñé que tenía pechos', un crudo testimonio personal sobre su experiencia con el cáncer. "En 'Mujeres malqueridas', yo les decía a mis lectoras que quizá era más sano romper con una relación que las hacía sufrir" –explica la psicoanalista–. "Recibí cientos de correos y recuerdo especialmente uno que decía: "Muy bien, entiendo todo lo que explicas. Ahora dime cómo puedo dejar de llorar". En el caso de 'Me cuesta tanto olvidarte' no es simplemente un libro optimista, tampoco dice "adelante, tú puedes con ello, olvídalo ya". La autora se sienta al lado de su lector para explicarle por qué siente lo que siente y para acompañarle en su pena. En su adiós".

Mujer Hoy. ¿Qué es lo primero que encontramos al abrir este mapa?
Mariela Michelena. En un proceso de duelo, lo importante es atravesar cada paso, no quedarse estancado ni en la negación, ni en la rabia, ni en el resentimiento, porque son maneras de seguir atado al pasado. No puedes saltarte nada. No hay caminos cortos. No estoy de acuerdo con esa visión moderna de una vida sin sufrimiento, en la que parece que hay una pastilla para cada cosa, y solo tenemos derechos. Hay una burbuja emocional que nos explota en las manos cuando se nos muere alguien o cuando alguien nos deja o no cumple con nuestras expectativas. 

¿Tenemos una mala educación sentimental? ¿Deberíamos aprender qué podemos esperar de una pareja, qué pedirle y qué no? 
Son preguntas que debemos plantearnos. Las patologías de ahora son patologías de exceso: la drogadicción, la bulimia, la obesidad. Le exigimos a la vida cosas que no tiene por qué darnos y, a nosotros mismos, una felicidad a la que no tenemos por qué estar abocados. No se trata de que tengamos que estar tristes y llorando todo el día, pero la vida es dura y difícil. Por ejemplo, se posterga mucho la maternidad. Nos decimos: ya tengo la carrera, el master, el trabajo, los idiomas, y estoy preparada y me he leído todos los libros posibles para ser la madre perfecta, por tanto mi hijo tiene que ser perfecto. ¿Cómo se le puede ocurrir no dormir de noche? Hay una exigencia de perfección y una ilusión de omnipotencia. Eso genera un sentimiento de perplejidad y de culpa. La mayoría de los libros de autoayuda te dicen: solo con que te lo propongas, con que pienses en positivo, con que hagas estas cuatro cosas, lo conseguirás… Pero no es verdad. Entonces la gente, además de triste se siente tonta. Por eso, un duelo es una piedra en el zapato. "Si yo elegí al hombre perfecto, ¿por qué me deja por otra?" –nos decimos– "¿Si estoy tan enamorada, por qué tengo un amante?" Pues porque las pasiones no han hecho el doctorado que tú hiciste.

¿Cree que vivir el duelo por la ruptura y aceptarlo es un signo de salud emocional?
Sin duda. Y a la inversa, el no aceptarlo, puede ser un signo de que hay algo que debes analizar, que va más allá de esa relación. Desde fuera, cuando vemos que una persona está sufriendo de manera intensa, decimos: “Pero, ¿por qué te pones así, si no es para tanto, si solo es un hombre?”. Pues porque nadie es solamente un hombre y con él se están yendo un montón de cosas. Esa persona se lleva la ilusión que tú tenías, tu historia infantil, tus planes de futuro. Desde esta visión optimista y omnipotente que he mencionado, el que sufre parece que se está equivocando, pero, desde el punto de vista psicoanalítico, el que es capaz de sufrir está mejor que el que no. No sufre un duelo el que quiere, sino el que puede. Cuando alguien se siente muy frágil, no se atreve a pasar por el duelo. O lo niega o se queda enganchado a la queja. Y la queja acompaña, porque lo terrible es enfrentarse con el vacío, con un agujero. 

¿Sufren igual hombres y mujeres?
Somos distintos. Por ejemplo, es fácil que una mujer se separe porque no está satisfecha y quiere estar mejor en su vida. A tumba abierta, sin otra persona en el horizonte, para quedarse sola, con toda la incertidumbre a cuestas. Un hombre es mucho más difícil que haga eso. Se separa cuando ya tiene otra persona. De alguna manera, son más infantiles, más dependientes, necesitan más que nosotras que alguien los cuide. Y luego, las mujeres, en general, tenemos una disposición al sufrimiento que yo creo que tiene que ver con la cuestión de la maternidad. 

¿Ellos son simplemente más pragmáticos?
Pero también tienen otra manera de sufrir. Nosotras pasamos un duelo, el hombre suele pasar página, puede entablar otra relación, a lo mejor otra “relación clavo” como yo las llamo en el libro, efímera, pero se aferra al clavo ardiendo. Nosotras estamos entregadas al dolor. No tenemos cabeza para otro. Una mujer que pasa un duelo, tiende a hacerse invisible. Por supuesto no es para todos igual, pero el hombre tiene una cosa más práctica, más cómoda. Nosotras nos detenemos en los detalles, rumiamos mucho más las cosas. 

¿Ha cambiado la manera en que las mujeres sufren al haber más igualdad? 
Sin duda. Hay un montón de situaciones en las que las mujeres son más autónomas, pero es como si hubiéramos concentrado otros sufrimientos antiguos debidos a la falta de libertad en el tema amoroso. Y hacemos de ese sufrimiento una bandera. Se constata en la clínica continuamente. Mis pacientes suelen ser mujeres de una gran autonomía económica y una enorme brillantez. Y, sin embargo, tienen un sufrimiento y un enganche que no se explican. Y creo que hay mucho de perplejidad y de exigencia. Volvemos a ese perfeccionismo: yo controlo mi cuerpo, no envejezco, tengo los niños cuando quiero, todo está previsto, controlado, dominado. 

¿Cree que influye esta educación que las mujeres hemos recibido, y que las niñas siguen recibiendo, sobre el Príncipe Azul?
Nos han vendido no sólo al Príncipe Azul, sino al Hijo Azul, al Trabajo Azul, las Vacaciones Azules, porque, si no te vas a Birmania de vacaciones, no sirve para nada. Desde el punto de vista psicoanalítico, podríamos decir que el Príncipe Azul es el heredero de la Madre Azul. El ser humano sueña con ser completado, con encontrar una felicidad absoluta, un paraíso terrenal. Y eso se supone que está en manos de la madre. Pero, claro no hay ninguna madre perfecta. Por eso, al principio es muy importante que la madre esté mucho con el bebé y sea la Madre Azul, pero, poco a poco, esa madre irá siendo quien es y tendrá otros intereses, afortunadamente, y se olvidará, y lo hará esperar y lo hará llorar. Entonces, ahí se rompe algo y será el modelo de ruptura del paraíso terrenal que nos va a acompañar toda la vida. La sociedad no inventó al Príncipe Azul, es el heredero de esa madre eterna, infinita, perfecta que todos soñamos y no tenemos. 

¿Hay rasgos comunes en las personas que tienen dificultades para hacer un duelo?
Hay dos maneras muy femeninas de clavarse en un duelo sin pasar por él. Una, el engancharse al dolor y al sufrimiento permanentemente. Y la otra engancharse al sentimiento de culpa. Preguntarte, "¿qué fue lo que no hice? ¿Qué tenía que haber hecho?". Una cosa es ser consciente de la responsabilidad, pero otra engancharse a la culpa. Con la culpa también se consigue un escenario en el que no hay agujero, ni estamos solos. Si se supone que todo puedes hacerlo y hacerlo bien, está en tus mano hacerlo bien. Y si no ha salido bien, es por tu culpa. Las dos estrategias están destinadas a no pasar por el dolor. Por la pura pena de lo que se ha perdido.

Habla también de la arrogancia. De una mujer que se hace cargo de los errores del otro, pero en realidad se mueve por la idea de estar por encima del bien y del mal…
Sí. El "no te preocupes que yo me hago cargo de esto, y yo te presto dinero, y yo lo puedo hacer todo sola"… Hay un cierto negocio en esto, en el sentido de que si yo me comporto contigo como una madre, tú te tienes que comportar como un bebé. Y cuando el otro acepta todos esos sacrificios y atenciones, pero hace lo que le da la gana, el arrogante no lo puede entender. "Pero si yo hice todo, con lo lista que soy", o "después de todo lo que yo hice por él"...

Comenta lo importante que es acompañar al otro en su dolor y dice que el miedo al dolor del otro es parecido al miedo al sida, al miedo a contagiarse y a enfermar.
Efectivamente, nos parece que el dolor es contagioso, porque todos tenemos un núcleo de dolor dentro cubierto de capas y capas de éxitos, de estudios, de logros, etc. Y hacemos todo lo que podemos para huir de él. Y a veces la gente tampoco sabe acompañar al que sufre. Es muy difícil saber que lo que tienes que hacer es ponerle una manta y dejarle en el sofá. No hay que decirle “vámonos de compras, que ya verás lo bien que te va a sentar”, por ejemplo. Le viene mejor una sopita caliente y que llore un poco contigo. Cuando alguien está en duelo, necesita hablar y hablar, y las amigas y los familiares tienen que aguantar ese chaparrón una y otra vez. Hay que tener paciencia. Además estamos en una época en la que todos los rituales de dolor se están perdiendo. 

¿Cuál cree que es el periodo de tiempo lógico para cerrar un duelo?
Dos años. Por ejemplo, para un matrimonio con hijos que se rompe.

¿Hay personas que nunca pasan el duelo? 
Sí, pero el duelo no perdona. Y si esa persona va a un psiquiatra, éste tiende a diagnosticarle una depresión endógena. Pero si uno indaga, puede darse cuenta de que hay duelos no cerrados. ¿Qué es resolver un duelo, cerrarlo? Es encontrarle un lugar en tu vida, en el que te haga el menor daño posible. Es colocarlo, como se colocan las cenizas de un ser querido o la foto de la abuela añorada, en un lugar que te permita seguir viviendo y aceptarlo. Pero si hay un duelo no resuelto, ese dolor aparecerá en otro momento de la vida. Lo hará en forma de depresión, con episodios recurrentes. 

¿Y qué importancia tienen los amores que se viven en la adolescencia?¿Cómo pesan en la manera de vivir en pareja después?
Son pasiones efímeras, pero profundas. Sin embargo, cada vez se ven más adolescentes maltratadas. A pesar de todas las campañas de concienciación, se enganchan a relaciones de maltrato. Y creo que eso tiene que ver con varias cosas. Por un lado, hay una enorme permisividad, todo está permitido demasiado pronto, y no estamos preparados para hacernos con una vida sexual y de pareja a los 13, 14 o 15 años. Y hay un exceso de adolescencia. Los adolescentes empiezan a serlo a los 10 años y terminan a los 45. 

¿Por qué es más frecuente en las chicas esa disposición “a cualquier precio” para conservar el amor? 
Está ligado a la maternidad, como decía antes. Nos guste o no, la cría humana es la más dependiente, con lo cual hace falta alguien dispuesto a olvidarse de sí mismo para poder cuidar al otro. Hay una cierta disposición, lo que no significa que estemos obligadas a ejercerla. Porque no hay tal cosa como el instinto maternal, pero sí una cierta tendencia para olvidarte de ti. Por eso, cuando alguien dice "yo como madre…", puede afirmar cualquier estupidez, que todo el mundo aplaude porque está bien dicho. O ese "yo por mi hija mato". Como yo soy madre, estoy por encima de la ley y hago lo que me parece. 

¿Qué deberíamos transmitir a nuestros hijos para no ser el felpudo de su pareja?
Que uno debe estar dispuesto a dar, pero también a recibir. Y que una relación sana es aquella en la que te sientes cómodo. 

¿Existe una cierta fantasía con la ruptura en todas las parejas de larga duración? 
Es como si uno se perdiera las vacaciones a Birmania. Hay tanta gente que se separa, que parece que uno es tonto. Es fácil pensar: "A lo mejor hay algo interesante que me estoy perdiendo". Pero también hay cierta madurez en reconocer que uno no va a estar siempre en estado de enamoramiento. En la sociedad de lo efímero, las cosas no están hechas para durar, sino para que compres otras que crees que son mejores. Es difícil resistirse. He tenido algún paciente que se preguntaba, "¿pero, por qué me separé? Si mi relación estaba bien". 

¿Y existe el amor para toda la vida? 
Yo creo que existe la complicidad, el compañerismo, el cariño para toda la vida y el respeto. Y todo eso se puede conjugar y puede ser amor. ¿La pasión para toda la vida? Hay gente que sí la puede tener, pero no son la mayoría de los casos. Y muchas veces la gente que la tiene es a costa de empezar y terminar una relación constantemente, o de relaciones muy conflictivas. Eso es algo que los hombres intentan buscando mujeres más jóvenes, y las mujeres empezamos a hacer a costa de sufrirlo más, porque para una mujer madura no es tan fácil encontrar una pareja como para un hombre. El rango es más estrecho. Al final, un hombre de 50 años puede encontrar perfectamente una mujer de 20 o de 60. Una mujer de 50 tiene un rango entre 45 y 60. Y a ver si el de 45 va a estar interesado. Lo cual es injusto, sin duda, pero es así. Y, claro, a cambio tenemos que estar estupendas y maravillosas, o hacer cosas de gran sacrificio y disponibilidad.