Palmera

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Palmera con Peñón

miércoles, mayo 21

EL MEOLLO, art. en Levante-emv

El meollo

21.05.2014 | 04:15
El debate entre Elena Valenciano y Miguel Arias Cañete se celebró con la sonora ausencia de partidos políticos que, según algunas encuestas, están aumentando la intención de voto en las próximas elecciones europeas. Ninguno de los dos candidatos mencionó las medidas más negras que tomaron de manera tácita contra la clase media y clase popular desde el año 2010.  Los bancos, causantes de la crisis, venían arrastrando una gerencia nefasta y presionaban a Zapatero para que emprendiera la política de recortes. Y más tarde se unieron grandes empresas, élites que ni de coña estaban dispuestas a perder nada de lo suyo. Se inició, pues, el itinerario más penoso : utilizar el dinero público y nuestro sistema legal para financiar y avalar a todos los que liaron esta crisis interminable, es decir, a las compañías eléctricas, a  las grandes empresas constructoras y al sistema bancario. Desde entonces, la deuda pública, que era de 700.000 millones de euros, ha ascendido a 1,25 billones. Si recuerdan, la cosa empezó con la reforma del artículo 135 de la Constitución, sin referéndum. Y luego, la reforma laboral. Los salarios bajaron, se instauró el copago, se aumentaron impuestos, se ha destruido empleo, empresas viables, negocios... ¿Para qué? para financiar el desaguisado de la banca y la recuperación de las inversiones „alemanas, francesas, estadounidenses e inglesas„ destinadas a negocios ruinosos en este nuestro reino. Ni Valenciano ni Cañete nos explicaron este enojoso asunto. Han preferido centrarse en las descalificaciones personales antes que transmitir a su ciudadanía el meollo a resolver, sin contar en el debate con otros partidos que son más trasparentes y ofrecen una alternativa a esta brutalidad contra los débiles.

viernes, mayo 16

La acción de votar, artículo de Virginia Mataix Levante


La acción de votar

16.05.2014 | 04:15
a acción de levantarse de la silla del bar para dirigirse a una manifestación es toda una proeza. Es más cómodo permanecer en el asiento y echarse unas partidas de dominó con los vecinos mientras se va despotricando de políticos y corruptos, servidores de los ciudadanos, que recorrer calles junto a jóvenes parados, jubilados, yayoflautas, mujeres maltratadas, discapacitados, personas empobrecidas por obra y gracia de sucesivos gobiernos arrodillados ante la economía financiera. Sin embargo, una acción, como bajar a por el pan y de paso dirigirse al colegio electoral para coger una papeleta y votar en las próximas elecciones europeas del 25 de mayo, requiere de un esfuerzo mínimo y de ejercer un bien a nuestra comunidad.
Podría parecer una tontería, ya que en un rincón de nuestro cerebro embarullado sabemos muy bien que tanto el PP como el PSOE han preferido ser unos mandaos de un gobierno europeo que se rige por las normas de una troika que no hemos votado. Pero no creo que esta vez fuera ninguna tontería acudir a votar por 54 representantes políticos españoles que irían a Estrasburgo y Bruselas para ocuparse de legislar a 22 países de la Unión Europea. Al fin y al cabo, la Europa del euro ha sido la causante de nuestra desdicha. Al fin y al cabo, es el Banco Central Europeo el que marca las reglas y no nuestro antiguo Banco de España. Por tanto, si ya nos dejamos suelas, quejas, gritos, sudor y lágrimas en manifestaciones con el 15M , en las marchas de la dignidad el 22M, en las distintas mareas, quizás ahora sea el momento de pensar en cuál de los partidos le representa a uno más, por pequeño que sea, elegir una papeleta e introducirla en la urna como si fuera la acción que diera sentido a toda la desgracia social padecida desde el comienzo de la crisis en 2007. El hecho de que otros partidos comenzaran a sentarse en los escaños del Parlamento Europeo, al  menos sería cuestionar a este bipartidismo y sembrar para nuestras elecciones en la Comunitat Valenciana y las generales en 2015. Una pequeña gran acción.