Palmera

Palmera
Palmera con Peñón

domingo, junio 15

Una Esperanza Real, art. Levante

VOTE ESTA NOTICIA

Una esperanza real

14.06.2014 | 04:15
Marta estudia tercero de Psicología y se las apaña para continuar la carrera consiguiendo becas. Su hermana Carmen yace en una cama desde que nació por una falta de oxigeno que duró demasiados segundos. Dos años atrás, la madre podía llevar a su hija discapacitada a un Centro de Día durante ocho horas y recibir una ayuda económica para la medicinas, gasas, pañales e inyecciones. El padre trabaja de sol a sol en una empresa donde redujeron una buena cantidad de empleados y solo libra los domingos, por un salario bajo. La cantidad asignada para Carmen se dejó de percibir.
Los padres eran asiduos votantes del PP y tenían la intención de volver a hacerlo en las pasadas elecciones europeas. Más que nada, porque creían que daba igual, que era mejor tragar con lo malo conocido. Marta se encendió de furia contra sus progenitores. Horas más tarde les pidió una charla. Carmen emitía algunos sonidos guturales mientras su hermana explicaba a sus padres que existía una alternativa  (La izquierda unitaria europea, GUE) que podría enmendar y cambiar cuestiones, como la ayuda a los discapacitados. Los padres , a regañadientes accedieron a cambiar su voto, pero Marta, nada convencida, decidió acompañarles hasta la mesa electoral para cerciorarse de que elegirían la papeleta prometida.
Cuántas personas, en la cincuentena, siguen aguantando vidas miserables en este país porque piensan que la vida es así y que da igual se vote a lo que vote. Total, suelen decir, no se va a conseguir nada. Sin embargo, no muy lejos de aquí, en Grecia,  el partido político de izquierdas Syriza, que encabeza Alexis Tsipras, se encontró con el mismo panorama cerril y desesperanzado. Hoy tras diez años de andadura ha sido la fuerza más votada en Grecia para las europeas. Y crecieron, porque iban explicando, con paciencia, con pedagogía, charla tras charla , en barrios, universidades, centros vecinales culturales, la historia de una especulación bancaria, que acabaría con  derechos, paz, trabajo y bienes públicos. Los jóvenes más concienciados fueron trasmitiendo a sus padres, a sus abuelos y parientes que Syriza podría  plantar cara a sus verdugos: FMI, BCE junto al Consejo Europeo.  Esa es la esperanza real que tenemos hoy aquí. Y más observando como el PSOE sigue los mismos pasos que el PASOK en Grecia. Ahora ya no quedan ni las cenizas. Por hacer piña con el equivalente al PP.

No hay comentarios:

Publicar un comentario