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Palmera con Peñón

miércoles, enero 21

SIETE DÍAS DE ENERO, Matanza de Atocha

Manuel Angel Egea (como uno de los autores del asesinato y Virginia Mataix como Pilar, la hila de un dirigente ultrafascista. Novios en la película.




   Es una foto hecha por María Bardem, la hija de Juan Antonio Bardem, en la película Siete días de enero .  El guión estaba basado en los siete días que precedieron al asesinato de los abogados laboralistas cuyo despacho estaba en la calle de Atocha. Había llegado la Transición del Franquismo a un período de apertura y preparación para la Democracia. Adolfo Suarez fue el elegido por el Rey Juan Carlos entre una terna de nombres para que dirigiera un país constreñido, reprimido, callado y alejado de cualquier lugar europeo en cuanto a un talante democrático.
  Bardem  compuso una historia paralela de los personajes fascistas implicados o emparentados con los autores de la matanza de Atocha. Más adelante va entretejiendo la historia de la calle, de las manifestaciones estudiantiles y populares, con los grises, las bandas fachas que la emprendían a golpes o a balazos tras las concentraciones contra estudiantes o trabajadores. Combinó imágenes documentales con personajes de ficción. Uno de aquellos personajes, basados en la investigación, que iba junto a otros dos matones y que se acobardó ( tenía una personalidad acomplejada y de sentimiento de inferioridad)  quedándose un piso más arriba del despacho de Atocha; lo interpretó Manuel Angel Egea (en la foto). Era el hijo de una viuda secretaria del jefe de ultraderecha, empeñada en hacer de su hijo "un hombre al servicio de la Patria" y en casarle con la hija de su jefe. Aquella hija, niña pija, doblegada a su padre e  ingenua, la interpreté yo. A medida que transcurre la historia, puede observarse el proceso que lleva esta chavala y como intenta, al final de la cinta, rebelarse contra la dominación del padre. Como es habitual, la película tuvo una duración de casi cuatro horas, lo cual hizo que Bardem, por exigencias de la distribución, tuviera que meter tijeretazo en el montaje. Por tanto algunas escenas entre Manuel Angel y yo quedaron en la papelera. También se sacrificaron varias escenas de las asambleas y documentales.
   El entierro real de los abogados estuvo presidido por un millón de silencios y de dolor del pueblo. Mientras que en la ficción, en la película, estamos contemplándolo, Manuel y yo, desde una terraza, aterrorizados por ese silencio de miles de personas que rendían honor a sus héroes comunistas. En esa instantánea que recoge la foto,  le pregunto por el silencio a Manuel, que empieza a gritar y a exclamar: "El silencio se puede acabar" y a continuación pone un disco de Wagner.
  No existe ni un solo actor o actriz en esta película que ejerza el protagonismo, todos estuvimos al servicio del guion e integrados en una historia donde nadie tenía porque destacar.
   Rafael Alonso, con sus gafas , vocecita de sádico, encarnó de manera fiel y con brillantez, al famoso policía de "la social" más temido en Madrid por aquél entonces.
  Enriqueta Carballeira fue la abogada que sobrevivió. José María Cervino, el leal a los ultras y cruel secuaz y ejecutor del crimen. Manuel de Benito, el niño falangista que disparó junto a Cervino. Los tres fueron con pasamontañas...José Carlos Plaza, uno de los mejores profesores de interpretación (Strasberg) se encargó de la dirección de actores. Nada más.
   Dicha película ha tenido más prestigio y fama años después. En cartelera duró siete semanas, que en 1979 no era demasiado tiempo.
  Nunca olvidaré a mis compañeros , entonces, abogados laboralistas que defendían a los trabajadores y animaron a soportar la huelga del transporte frente a un sindicato añoso, franquista y vertical. Iban a por Navarro ( dirigente de CCOO en el sector de Transporte, con Marcelino Camacho)  no a por los abogados. Navarro salió a tomar algo y al volver se encontró con sus compañeros acribillados a tiros. Tardó mucho en recuperarse, Navarro. Arrastró la culpa durante años y quiso ser el mismo quien interpretara a su propia persona e historia de los hechos en la película. Un actor magnífico (no es fácil interpretarse a sí mismo  en esas trágicas circunstancias que vivió) y un compañero muy cariñoso, emotivo, colaborador en la reconstrucción de los hechos y reviviendo en la película, las mismas lágrimas, gestos y sentimientos que le provocaron  una realidad brutal de aquellos eternos días de enero entre "los cuchillos largos".
  Que la tierra os siga siendo leve. Nunca os olvidaremos.

 LA SEMANA NEGRA


 

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