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Palmera con Peñón

sábado, febrero 27

Por la gente sin la gente (artículo en Levante-emv) por mí.

Por la gente, sin la gente

25.02.2016 | 04:15
La gente, por y para la gente es la contínua repetición de Pablo Iglesias hacia un pueblo desencantado y machacado después de ocho años de la llamada crisis. La gente está hasta las narices y con el cerebro saturado, incapaz de metabolizar tanta trama de corrupción (¿y los corruptores?) dentro de un PP en descomposición que va desde Madrid hasta Valencia con una Rita enclaustrada en su casa, Rajoy como ausente y Esperanza Aguirre dimitiendo con la boca chica. Las colas de la gente en las oficinas del INEM, kilométricas. Colas en las Urgencias de la sanidad pública, enormes. Las peleas internas libradas en todos los partidos son de aupa. Y pasadas las elecciones, ha dado comienzo el espectáculo lamentable entre socialistas carenciados de bases populares y militancia y los podemitas, con el respaldo de unos círculos virtuales.
El PSOE lo tiene crudo con Podemos pisándole los talones y Sánchez quiere ser presidente. Veremos si le deja Susana Díaz como se le hinche el moño. Pablo Iglesias, el de la ilusión para los de abajo, quiere toítos los sillones pa él y referéndum en Cataluña. Total, mercadeo político de baja altura. Ciudadanos (ni de derechas ni de izquierdas) se perfila como el aliado final con el PSOE con abstención de PP. Ciudadanos apoya desde el principio al PP, a pesar de corruptos y corruptores.
Lo dramático vendrá cuando Bruselas exija más recortes. Veremos si el próximo gobierno de España traga. Recordemos que IU y Podemos apoyaron a Syriza y Tsipras ejecuta los recortes y privatizaciones más brutales que Nueva Democracia. Por cierto, Alberto Garzón (fuera de la foto) y Pablo Iglesias (en la foto) apoyaron a Tsipras. Garzón es el líder más valorado por la gente a pesar del mareo de siglas y la negativa de su amigo Pablo para hacer un frente común electoral. Pablo quiere la Vicepresidencia. Garzón prefiere negociar la investidura de Sánchez con unos puntos básicos para el hambre de la gente, no sillones. Otra cosa es que ganara eso: un Gobierno de emergencia social para los de abajo con un programa que sacara del pozo a esa Espapapapaña  decepcionada, desmovilizada que ha sucumbido ante Gran Hermano, Sálvame, o rezar antes que ver el circo político televisivo. 

jueves, febrero 11

Musiquita y Titiriteros (art. en Levante-emv)por mí.

Musiquita y titiriteros

11.02.2016 | 04:15

Como igual van a poner la música,  voy a ser muy rápido... Brindo este Goya a los políticos para que hagan algo por la cultura, porque es lo único que hay que hacer , nada más (aplausos y ovaciones en directo)... Ya viene la musiquita, dicho sea de paso, dudoso el criterio para poner la musiquita ¿no? (otra vez ovaciones y aplausos). Estas fueron las palabras de agradecimiento por el premio Goya al mejor actor protagonista de Ricardo Darín por la película Truman, de Cesc Gay. Lo de la musiquita no tendría mayor importancia en una gala que celebraba su treinta aniversario, si no hubiera sido porque un día antes habían sido detenidos en Madrid unos cómicos que hacían funciones con muñecos de guiñol en un barrio por Carnaval, contratados, seguramente a precio de miseria, que es lo que se estila ahora. Detenidos, en la cárcel, sin fianza con posibilidad de que les caigan siete años y por lo penal. También les han quitado sus escasos bienes de trabajo artístico.

Me vi la gala de los Goya suponiendo que a lo largo de la ceremonia alguno/a de los premiados haría alguna referencia a los titiriteros. Pero nadie podía revindicar nada sobre el panorama social, ni sobre los guiñolistas. Si algún goyarizado se quejaba sobre la emigración de técnicos jóvenes a otros países, sobre la realización de películas en Bulgaria porque es más barato y desgrava, sobre las penurias del trabajo en la cultura, el de la musiquita alzaba los decibelios y se le conminaba desde el escenario a que callara y abandonara el micrófono. Tan solo Juan Diego Botto, con un «buenas noches amigos titiriteros» pudo resumir lo que sucedía dentro y fuera de la gala.

Dos cómicos están entre rejas. Algunos padres, según inspectores del Ayuntamiento de Madrid que pasaban por allí, se quejaron del contenido de la obra. Manuela Carmena pidió disculpas en televisión a los padres por exhibir la función, un juez instruye el caso y lo mismo les manda a la cárcel un chorro de años. En los Goya no dejan denunciar, ni siquiera, cómo está el gremio. Toca tiempo de obediencia y morderse la lengua,  de lo contrario, al trullo o que te suban la musiquita. Pues sí que...